INDUSTRIA

Beneficios fiscales, estabilidad cambiaria y exenciones, lo que más valoran los inversores mineros

Para estos proyectos, el umbral de desembolso mínimo que estipula el RIGI es USD200 millones

Más allá del dificultoso contexto macroeconómico, algunos sectores de la economía muestran algunas señales positivas. Unos de ellos es la minería.

Por estos días, hay un grupo de empresas extranjeras que han anunciado o que evalúan realizar inversiones en una industria que está en plena expansión y que muestra un gran potencial.

Esos aseguran que se ven seducidos por tres factores claves que comienza a aparece en el horizonte del país: beneficios fiscales, exenciones arancelarias y estabilidad fiscal y cambiaria.

Durante su participación en el "London Metal Exchange Week 2024: Argentina Day" llevado a cabo esta semana, Leonardo Viglione, socio de PwC Argentina, presentó un análisis detallado sobre las ventajas del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), con un enfoque particular en el sector minero. Este régimen, establecido bajo la Ley 27.942, fue diseñado para atraer inversiones extranjeras en sectores estratégicos como minería, energía, infraestructura y tecnología, ofreciendo importantes incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos de gran envergadura.

El documento detalla que los beneficios fiscales son una de las principales atracciones del RIGI. Representa una reducción del impuesto a las ganancias del 35% al 25%, lo que se traduce en un aumento directo en la rentabilidad de las empresas que operan en el país. Además, se incluye la posibilidad de ajustar pérdidas por inflación, un aspecto clave en el contexto económico argentino.

En cuanto a las exenciones arancelarias, los proyectos acogidos al régimen también se benefician de la exención de aranceles a la importación de bienes de capital, lo que reduce significativamente los costos operativos, especialmente para las empresas mineras que dependen de equipos y maquinaria importada.

Pot otra parte, el régimen garantiza estabilidad fiscal y cambiaria por un período de 30 años, lo que brinda previsibilidad y seguridad a los inversores, aspectos críticos para proyectos a largo plazo en sectores como la minería.

Viglione detalló que, para proyectos mineros, el umbral mínimo de inversión es de USD200 millones, aplicable tanto a proyectos de exploración como de explotación. En este sentido, explicó que uno de los mecanismos recomendados para estructurar estos proyectos es el uso de Vehículos de Proyecto Único (VPU), una figura que permite una mayor flexibilidad y eficiencia tanto en la gestión fiscal como operativa. Estos VPU ofrecen la posibilidad de gestionar más fácilmente los flujos de capital y adaptarse a las exigencias del régimen.

 

Impacto   

 

El ejecutivo subrayó el potencial del régimen para fortalecer el sector minero argentino, atrayendo capital extranjero que contribuya al desarrollo de proyectos que impulsen el crecimiento económico y la creación de empleo. "Argentina cuenta con una rica base de recursos minerales, y el RIGI se presenta como una herramienta clave para explotar este potencial con la llegada de inversiones a gran escala. El compromiso del Gobierno nacional y los provinciales será fundamental para apalancar el desarrollo de la industria".

Otro punto destacado fue el énfasis en la necesidad de preparar un plan de inversión sólido, acompañado por documentación técnica y financiera adecuada, para asegurar que los proyectos puedan cumplir con los requisitos del régimen. Viglione sugirió que los inversores interesados trabajen en conjunto con equipos locales de asesoría para asegurar la correcta implementación de estos planes, y así maximizar los beneficios que ofrece el RIGI.

También será importante la gestión de proyectos, y cómo los inversores pueden beneficiarse del régimen en un contexto global en el que la demanda de minerales, particularmente los vinculados a tecnologías verdes como el litio y el cobre, sigue en aumento.

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