Brasil invierte el mapa del mundo y se ubica en el centro del orbe
El IBGE lanzó un mapamundi con el Sur arriba y América Latina como eje estratégico del planeta
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) presentó esta semana una nueva versión oficial del mapamundi que invierte la tradicional orientación norte-sur. En esta representación, el Sur aparece en la parte superior y Brasil ocupa el centro de la imagen. Lejos de ser una decisión técnica, el nuevo diseño responde a una lectura crítica del rol geopolítico de los países emergentes.
El mapa se publica en un año clave para Brasil, que preside los BRICS, lidera el Mercosur y será anfitrión de la COP30 en Belém. También resalta ciudades estratégicas como Río de Janeiro, Fortaleza y la propia Belém, vinculadas a cumbres internacionales y foros del Sur Global. La proyección elegida es la Eckert III, más equilibrada que la clásica Mercator, y utilizada para destacar temáticas globales con menor distorsión visual.
El cambio en la orientación no responde a un error, sino a una decisión simbólica. "La forma en que vemos el mundo influye en cómo lo entendemos. El norte como parte superior es una convención con raíces coloniales", explicó Maria do Carmo Dias Bueno, directora de Geociencias del IBGE. Esta convención, sostienen los especialistas, ha reforzado por siglos la centralidad europea y la marginación de los países del Sur.
Nueva perspectiva
Referentes académicos señalan que los mapas, lejos de ser neutros, expresan visiones de mundo, intereses políticos y disputas por el relato global. "Cada lugar es el mundo a su manera", recordó el geógrafo Milton Santos, citado por los investigadores del IBGE. El nuevo mapa no solo replantea el orden visual del planeta, sino que busca elevar la autoestima regional y posicionar a Brasil como voz activa en la construcción de una nueva gobernanza internacional.
Al adoptar esta representación, el IBGE desafía los patrones eurocéntricos y se alinea con iniciativas históricas como la "América Invertida" de Joaquín Torres García. También responde al contexto de polarización global, ataques a la ciencia y discursos terraplanistas, que obligan a reafirmar, desde la cartografía, una mirada soberana y estratégica del mundo.