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Cambió de opinión: para la city habrá caída del PBI en el 2023

Al igual que el Gobierno y los organismos multilaterales, los analistas venían previendo una suba de la actividad económica a lo largo del año. Ahora cambiaron de opinión y proyectan una baja. Además, pronostican un déficit primario superior al que permite el FMI

Cambió la tendencia: para la city habrá recesión, con una caída de 0,6% en el PBI de este año. Si bien hasta acá para el Gobierno y los principales organismos multilaterales la actividad crecerá en 2023 y alcanzará su tercer año consecutivo en alza, algo inédito desde el 2006-2007-2008, para las consultoras y bancos de la city se interrumpirá la racha y habrá una contracción, lo que, de ocurrir, tendrá además consecuencias negativas sobre la recaudación tributaria y, por ende, en las posibilidades de llegar a un rojo fiscal de 1,9% del PBI, tal como el que exigen las metas con el FMI.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de febrero, publicado por el BCRA, mostró datos acerca de las variables clave de la macroeconomía, como la inflación, ya de a poco superando el 100% interanual; la actividad económica, fundamental para el destino del grueso de las variables; el rojo fiscal y las exportaciones e importaciones, que serán esenciales para lograr cumplirle al Fondo y asegurarse los desembolsos de divisas del año.

El dato clave del informe del BCRA suele ser el inflacionario, que mostró proyecciones acordes a lo esperado, con un IPC que comienza a perfilarse en 6,1% en febrero, con una leve aceleración respecto a enero, y un marzo en 6,2% que llevaría a 9,4% el dato de suba de precios del primer trimestre. Para la totalidad del año se espera un 98,6%, casi idéntico al 98,8% del 2022 pero para el próximo febrero del 2024 una interanual de 101%.

Sin embargo, no menos importante fue lo que apareció por el lado de la actividad económica, que será clave para determinar los niveles de pobreza, de empleo, de salario e incluso para las finanzas públicas, por su impacto por el lado de la recaudación tributaria.

Ahí, los consultores y bancos de la city expresaron esperar una caída de la actividad económica de 0,6%, la primera desde la de 9,9% que sufrió el PBI local en el pandémico 2020. Desde entonces, se logró hilar sendas mejoras de 10,4% y 5,2%. Antes, ya se comenzará a ver, según los pronósticos especializados, una situación recesiva, con caídas de producto de 0,7% en el primer trimestre y de 0,1% en el segundo. Para el cuarto trimestre del año pasado, que aún no fue publicado en datos oficiales por el Indec, se espera una baja de 1,6%. Tres trimestres consecutivos con la economía cayendo, por el ajuste fiscal exigido por el FMI, un consumo que se muestra tímido en el mejor de los casos y una sequía que impacta negativamente al sector agrícola y su cadena.

En paralelo, y en dos datos que están relacionados entre sí, el consenso de la city empeoró las proyecciones para el déficit fiscal: esperan un rojo primario de $3,3 billones, por encima de la meta de $2,7 billones. Si el objetivo obligado es de 1,9% del PBI, el año terminaría, de cumplirse los pronósticos, en uno de 2,2% del producto bruto.

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