Cerró Café Vinilo de Palermo, un espacio con 12 años de historia
Esta vieja casona de la calle Gorriti albergó a músicos desde hace 12 años. Con un sello propio, le abrió sus puertas a músicos nacionales e internacionales. Busca un nuevo espacio propio para poder recrear el espíritu de este querido lugar.
“Los grandes amores requieren largas despedidas. Demoramos esta comunicación ya que de alguna manera nos resistimos a la idea de despedirnos de nuestro querido Café Vinilo de la calle Gorriti. Luego de 12 años de gran aventura, construyendo trayectoria e ilusiones entre todxs, debemos decirle adiós al hermoso espacio que generamos juntxs”, escribieron Teresa Rodriguez y Eduardo Misch,productores de este espacio que fue fundamental para todos los músicos independientes.
Con mucha tristeza, se despide este café concert, un lugar emblemático de la música y la cultura en la Ciudad de Buenos Aires. “Se nos hizo imposible sostenerlo. Cerramos en marzo del año pasado y sólo pudimos hacer algunas actividades por Zoom, otras por streaming y en el patio en el verano. Nunca más pudimos volver a hacer shows en nuestras dos salas. Se hizo imposible sostenerlo. El dueño nos había planteado que no podía sostener el costo del alquiler y hubo que entregar el local. El capitalismo por sobre la cultura”, sostuvo Teresa Rodríguez.
En el comunicado contaron: “Con muchísimo esfuerzo intentamos sostenerlo durante este tiempo de pandemia pero no fue suficiente. Por eso hoy cerramos un ciclo, pero con el espíritu inquieto. Porque nuestras ganas de seguir produciendo música independiente y colectiva están más vigentes que nunca y nos llevan a continuar en el camino del arte buscando nuevos horizontes donde poder hacer realidad nuestro deseo que, entendemos, compartimos con muchos de ustedes”.
Teresa contó a BAE Negocios lo que significó Café Virilo en su vida: “Levantar estos 12 años fue el proyecto de mi vida, hicimos todo lo que se nos ocurrió: grabar discos, producir con artistas internacionales, nacionales, conciertos íntimos, festivales, pusimos dos pianos de cola en la sala. Para mí eso fue maravilloso. En una primera instancia donde no había un destino fue tremendo, se que vamos a buscar otro lugar y rearmar todo el trabajo que se hizo ahí, eso me da una esperanza para continuar. Es muy difícil pensar lo que significa la pérdida de este espacio para la Ciudad”.
Por las salas de Café Vinilo se dieron cita desde Dino Saluzzi, Fernando Cabrera, Roxana Ahmed, Georgina Hasan, Cecilia Todd, Raúl Barboza, Martín Buscaglia, entre otros talentos. Se hicieron grabaciones con Puente Celeste, Juan Quintero, Luna Monti y Yusa, entre otros músicos.
En el medio de tanta bronca y amargura, hay una luz de esperanza. “Decidimos buscar un lugar más chico que pueda ser nuestro, para poder darle continuidad mas allá de los avatares de los avatares económicos. Será más chico y no tendrá el glamour de este, pero será algo propio y un bastión para luchar mucho más firme. Estoy buscando una casona donde se pueda armar la sala. Seguramente no sea Palermo, será un barrio satelital, pero estamos buscando por Almagro, Boedo, San Cristóbal, hay muchos barrios que pueden albergarnos. Nuestro deseo es hacer de Café Vinilo una nueva Casa Vinilo donde pronto podamos brindar y compartir arte independiente”, contó la productora.
Los músicos, los críticos de música, los asiduos visitantes de Café Vinilo no tienen consuelo. “Es muy difícil hablar de lo que significa para la Ciudad, es una casa de música que tiene un significado muy importante para un montón de músicos. Con el cierre se achica el circuito, las posibilidades. Siempre priorizamos el cuidado del músico, las condiciones técnicas y la escucha, todo desde un lugar privado. Se pierde un espacio importante en la música independiente. ¿Lo vamos a rearmar? Sí. ¿Va a ser más chico? Sí. Lo que fuimos no volveremos a ser”.