China podría imponer aranceles a la importación de autos de alta gama
La medida de represalia en plena guerra comercial con EEUU y la UE afectaría sobre todo a las automotrices alemanas y japonesas
China amenaza con imponer aranceles de hasta el 25% a los automóviles importados con motores de gran cilindrada, como respuesta al anuncio de EEUU de aplicar un gravamen del 100% sobre el precio de importación de los coches eléctricos chinos y mientras se acerca el final de la investigación de la Unión Europea (UE) sobre las subvenciones de Beijing a sus fabricantes nacionales.
Los aranceles afectarían a los fabricantes de automóviles europeos y estadounidenses y tendrían un impacto "significativo" en las relaciones con la UE, según publica el medio español elEconomista.es. El diario Global Times, del gobernante Partido Comunista, publicó una entrevista con Liu Bin, experto jefe del Centro de Investigación y Tecnología del Automóvil de China, en la que este experto pedía aumentar temporalmente el tipo arancelario de los coches con motores de más de 2,5 litros.
Las amenazas de represalias chinas cobran fuerza a medida que se acerca la fecha límite para que la UE anuncie los resultados de su investigación sobre las subvenciones chinas a los vehículos eléctricos. Se espera que el bloque informe a los exportadores chinos su intención de imponer aranceles a principios de junio, medida que podría entrar en vigencia un mes después.
Las tensiones comerciales entre la UE y China escalaron desde que se anunció la investigación sobre los vehículos eléctricos, y la visita del Presidente Xi Jinping a Europa este mes no parece haber contribuido a aliviar la tensión.
Alternativas
Analistas del sector consideran que Bruselas podría optar por aplicar un arancel que vaya del 15% actual a un 30%. Sin embargo, expertos como los del Grupo Rhodium calculan que serían necesarios aranceles de en torno el 40%-50% para que Europa pueda frenar una 'invasión' del coche eléctrico chino.
China importó el año pasado 250.000 coches de esa categoría y las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) permitirían un arancel de hasta el 25%, según el informe citado por Liu. Los fabricantes europeos de automóviles más afectados serían los alemanes, principalmente Mercedes-Benz y BMW.
Otras marcas alemanas también lo sufrirían: la mayor parte de las importaciones chinas de automóviles pertenecen al segmento de lujo, con las también alemanas Porsche y Audi y la británica Range Rover entre las 10 principales marcas en 2023. Los modelos con motores más grandes, como el SUV GLE y la berlina Clase S de Mercedes y el SUV Cayenne de Porsche, podrían verse afectados si se aplica el nuevo arancel.
Ventas
La firma japonesa Toyota sería otra gran damnificada. La marca Lexus de Toyota encabezó la clasificación general de importaciones el año pasado con 180.000 ventas, más de una quinta parte del total. Si Beijing decide aplicar el arancel a todos los países, la empresa nipona podría convertirse en un daño colateral en la disputa comercial con la UE y EEUU.
Además del ataque al comercio de automóviles, China advirtió que podría imponer gravámenes a los vinos y productos lácteos europeos, a la vez que abrió una investigación sobre las exportaciones europeas de brandy.
En medio de la preocupación mundial por el aumento de las exportaciones chinas, el sector de los vehículos eléctricos es objeto de especial atención. China produce más coches eléctricos que ningún otro país y controla la mayor parte de la cadena de suministro de baterías. Ante la guerra de precios y la ralentización de la economía interna, sus fabricantes de automóviles buscan expandirse en el extranjero. El año pasado exportaron 1,55 millones de vehículos eléctricos, el 40% de ellos a Europa.