China reclamó un alto el fuego permanente en Gaza tras acuerdo entre Israel y Hamás
Este acuerdo busca aliviar la crisis humanitaria y promover la paz en Oriente Próximo, con el respaldo de la comunidad internacional. La ofensiva israelí ha dejado miles de muertos, intensificando la urgencia de una solución duradera.
El Gobierno de China ha hecho un llamado urgente para la implementación de un "alto el fuego permanente y exhaustivo" en la Franja de Gaza, tras el reciente acuerdo alcanzado entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Este acuerdo, que representa la primera fase del plan propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca establecer un marco para el futuro de la región.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, destacó la necesidad de este alto el fuego para "aliviar de forma efectiva la crisis humanitaria y rebajar las tensiones regionales".
En una rueda de prensa, Guo Jiakun subrayó que Pekín "defiende el principio de palestinos gobernando en Palestina y promueve la aplicación de la solución de dos Estados".
Además, expresó la disposición de China para colaborar con la comunidad internacional en la búsqueda de una solución "exhaustiva, justa y duradera" a la cuestión palestina, con el objetivo de lograr un Oriente Próximo pacífico y estable.
Este llamado se produce en un contexto de críticas internacionales hacia las acciones del Ejército de Israel, especialmente en relación con el bloqueo a la entrega de ayuda humanitaria.
El presidente Trump anunció en su cuenta de Truth Social que las partes han aceptado su propuesta tras negociaciones indirectas en Egipto.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó el acuerdo como "un gran día para Israel" y anunció una reunión de su Ejecutivo para firmar el acuerdo.
Por su parte, Hamás confirmó que el acuerdo incluye "poner fin a la guerra en Gaza, retirar la ocupación, permitir la entrada de ayuda humanitaria e intercambiar prisioneros".
La ofensiva israelí, iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, ha resultado en la muerte de cerca de 67.200 palestinos, según las autoridades gazatíes controladas por Hamás.
Entre las víctimas, se encuentran 460 personas, incluidos 154 niños, que han muerto por hambre y desnutrición. Esta situación ha llevado a que el norte de Gaza sea declarado como zona de hambruna, intensificando la urgencia de una solución duradera para la región.