Cómo la CIA, el Ejército y drones furtivos rastrearon a Nicolás Maduro antes de su captura en Caracas
El esquema de monitoreo combinó tecnología aérea con datos aportados por informantes locales
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales de Estados Unidos estuvo precedida por un prolongado trabajo de inteligencia encabezado por la CIA, que logró seguir de cerca los movimientos del líder chavista en los días y horas previas al operativo en Caracas, según revelaron fuentes con conocimiento directo de la operación citadas por The New York Times.
De acuerdo con esas fuentes, la agencia de inteligencia estadounidense contó con información interna dentro del propio Gobierno venezolano, lo que permitió identificar la ubicación de Maduro con precisión.
Ese seguimiento fue reforzado mediante el uso de drones furtivos, que mantuvieron una vigilancia casi permanente sobre distintos puntos de Venezuela.
El esquema de monitoreo combinó tecnología aérea con datos aportados por informantes locales.
No trascendió cómo la CIA logró incorporar a la fuente venezolana clave, aunque exfuncionarios señalaron que la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos por información que condujera a la captura de Maduro habría sido un factor decisivo.
En paralelo, la política de seguridad estadounidense ya mostraba un giro hacia acciones más directas.
Durante su audiencia de confirmación, el director de la CIA, John Ratcliffe, había anticipado que impulsaría una agencia más activa, con mayor disposición a ejecutar operaciones encubiertas para obtener inteligencia estratégica.
Esa línea fue respaldada por el presidente Donald Trump, quien en el otoño pasado habilitó a la CIA a adoptar medidas más agresivas. En noviembre, esa autorización derivó en la planificación de una serie de operativos en territorio venezolano.
A fines de diciembre, la agencia llevó adelante un ataque con drones armados contra un muelle que, según funcionarios estadounidenses, era utilizado por una organización venezolana para el tráfico de drogas, lo que evidenció el avance de la estrategia en la región.
Fuentes cercanas al operativo indicaron que la captura de Maduro fue el resultado de una coordinación estrecha entre la CIA y el Ejército, con varios meses de preparación. Un alto funcionario estadounidense aseguró que los analistas de inteligencia y las fuerzas de operaciones especiales tuvieron al mandatario venezolano “ubicado” desde las primeras etapas del plan.
Si bien la CIA cumplió un rol central en la obtención de inteligencia y en el diseño de la misión, la detención fue ejecutada como una operación policial a cargo de fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos, y no bajo la autoridad directa de la agencia de espionaje.