Cómo reaccionó el dólar tras las últimas elecciones legislativas

Los antecedentes de 2017 y 2021 muestran cómo los comicios influyen en la cotización del dólar. Expectativas, contexto político y reacción del mercado en cada caso

A un día de las elecciones legislativas de este domingo, el clima financiero vuelve a tensarse. La historia reciente muestra que cada elección en Argentina deja su marca en el dólar, aunque el efecto no siempre es inmediato ni uniforme. 

2017: estabilidad y confianza en el gradualismo

Las elecciones legislativas del 22 de octubre de 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, se desarrollaron en un contexto de relativa calma cambiaria y expectativas optimistas. El dólar oficial rondaba los $17, mientras el oficialismo de Cambiemos consolidaba su poder en el Congreso tras una victoria clave.

La economía crecía luego de la recesión de 2016, impulsada por el ingreso de capitales y la apertura financiera. En las semanas posteriores al comicio, no se registraron saltos abruptos en la cotización del dólar ni corridas cambiarias. El peso mantuvo una depreciación gradual y controlada, y la brecha con el paralelo se mantuvo estable.

El triunfo electoral reforzó la confianza en el rumbo económico y el "gradualismo" fiscal. Fue uno de los pocos momentos en que el resultado político trajo tranquilidad al mercado cambiario.

2021: inflación alta y desconfianza persistente

Cuatro años después, el 14 de noviembre de 2021, el escenario era muy distinto. Bajo el gobierno de Alberto Fernández, el país enfrentaba una inflación superior al 50%, fuertes controles cambiarios y un dólar blue que duplicaba al oficial.

El tipo de cambio oficial se movía entre $100 y $110, mientras el dólar paralelo se acercaba a los $200, con una brecha de más del 90%. La derrota del Frente de Todos en la mayoría de los distritos, que le costó el quorum en el Senado, generó incertidumbre política y tensiones internas en la coalición gobernante.

Aunque no hubo una corrida inmediata, el peso siguió depreciándose y el dólar paralelo mantuvo su tendencia alcista. Los analistas coincidieron en que el resultado electoral acentuó la desconfianza del mercado, sin provocar un salto brusco pero sí consolidando la volatilidad.

Un patrón que se repite

En ambos casos, el dólar reflejó las expectativas políticas más que los resultados en sí. En 2017, el voto a favor del oficialismo trajo calma. En 2021, la derrota oficialista intensificó la cautela.

De cara a las elecciones de este año, los operadores coinciden en que el tipo de cambio volverá a ser un termómetro del humor político: cualquier señal de inestabilidad o falta de certidumbre fiscal podría traducirse, una vez más, en presión sobre el dólar.

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