Competitividad a contramano
Tu Los contratistas de cosecha son un eslabón muy importante en la producción agropecuaria dado que cosechan cerca del 80% de la producción de granos en cultivos extensivos. Todos los años cubrir los costos de amortización de la maquinaria, los costos de reparación, más las cuotas de los créditos son complicados para ellos. A esta problemática hay que sumarle el clima y los vaivenes de la economía.
El mercado y las empresas cada día ofrecen máquinas con mayor capacidad que son más eficientes, pero a su vez más grandes, más pesadas y más caras. Todos estos factores son decisivos a la hora de hacer los cálculos de cómo le irá ese año a un contratista de cosecha.
Como ejemplos podemos mencionar tres problemáticas muy importantes y determinantes a la hora de conocer la rentabilidad. Un contratista compra una máquina de última generación la cual desde el primer punto de partida cuesta casi el doble en dólares de lo que cuesta la misma máquina en EE.UU. por ende el contratista argentino debe ser más eficiente para amortizar dicha cosechadora. A su vez los repuestos son en moneda estadounidense y cuestan más que en país del Norte.
Una de las realidades que afrontan muchos contratistas son que la inflación y el dólar les aumenta los repuestos, y a su vez como la mayoría de los productores y empresas les paga en cheques hasta 90 días y la inflación los hace menos rentables. Cuando se pactó la cosecha de este año el dólar estaba a 19 pesos, cuando se termine la cosecha que aún no finalizó ya estamos con un dólar de 25,70 o mayor. Cuando tenga que reparar la máquina y compre los repuestos estos serán mas de un 25% más caros que cuando puso el precio a su cosecha. A esto se le suma que en el momento de decidir la cosecha la inflación proyectada era de 15% y hoy está cerca del 30%.
Si vemos el factor climático se puede decir que muchos contratistas que compraron máquinas más grandes y tuvieron que cosechar campos inundados o con napa muy alta se encontraron con la problemática de que estas cosechadoras más pesadas se hundían o enterraban con mayor frecuencia y se complicaron aún más los números porque es costoso sacar una máquina enterrada y a su vez la pérdida de tiempo en sacarla y no se encuentra haciendo hectáreas.
Bajo estas condiciones se puede predecir un futuro muy oscuro para los contratistas de cosecha que hoy atraviesan grandes problemas en sus negocios y la realidad es que si ellos no son conscientes de sus costos y aplican una tarifa que los proteja terminaran desapareciendo. Pactar los precios de cosecha por porcentaje en años secos hace que los contratistas pierdan dinero y éste año es donde más se está notando esta problemática.
*Ingeniero Agrónomo