Con una colocación de $9.755 millones, Guzmán largó la carrera para reducir la emisión monetaria
Licitó dos letras que pagarán entre 37,5 y 37,7%. Refinanció vencimientos semanales por $4.300 M y captó financiamiento neto por $5.400 millones. Con más deuda, busca reducir la asistencia del Central al Tesoro como gesto al mercado
El Ministerio de Economía colocó este martes $9.755 millones en dos letras a tasa variable e inició, así, la carrera para incrementar el fondeo neto en el mercado y reducir la porción del déficit cubierta con emisión monetaria del Banco Central. Consiguió más del doble de lo que vence esta semana y captó $5.400 millones de financiamiento neto.
En una semana con escasos vencimientos, apenas $4.318 millones de intereses del bono TB21, la Secretaría de Finanzas ofreció dos nuevos instrumentos: letras a tasa variable vinculadas al interés de los pases pasivos a siete días del BCRA más margen. Como resultado logró refinanciar los compromisos y hacerse de un primer saldo neto positivo en noviembre.
La secretaría a cargo de Diego Bastourre recibió 298 ofertas por $18.085 millones, de los cuales adjudicó poco más de la mitad, $9.755 millones. La adjudicación de casi la mitad de lo ofrecido sugiere que el Gobierno evitó convalidar las mayores tasas que pidió buena parte del mercado.
El grueso fue a para a la letra más corta con vencimiento el 29 de enero, que captó $9.024 millones con un margen de corte de 300 puntos básicos por sobre el rendimiento promedio de los pases a siete días. A valores de hoy, esto implica una tasa nominal anual del 37,5%, un nivel algo superior al aceptado en anteriores licitaciones pero aún acotado.
En la otra letra, que expira el 31 de marzo, se adjudicaron $731 millones con un spread de 320 puntos básicos por sobre la misma tasa de referencia, lo que hoy equivale a un 37,7% anual.
Desde el Palacio de Hacienda destacaron que "la licitación tuvo una gran participación de inversores minoristas", como se observa en que más de 190 ofertas fueron presentadas en el tramo no competitivo de la licitación. Y señalaron que la operación permite continuar con "la política de ampliación y diversificación del financiamiento en pesos del Tesoro a tasas reales positivas y sostenibles".
"De esta forma, se inicia el mes nuevamente con financiamiento neto positivo", celebraron en los despachos. Se trata de un objetivo importante para el ministro de Economía, Martín Guzmán, en su estrategia de dar fuertes señales de prudencia monetaria hacia el mercado con el objetivo de consolidar la reducción de la brecha cambiaria de los últimos días y aliviar las presiones devaluatorias.
En esa clave, este lunes Economía anunció que durante el último bimestre no recibirá más adelantos transitorios del Banco Central y que, para lograr una menor emisión, apuntará a renovar la totalidad de los vencimientos de capital e intereses del período (unos $750.000 millones) y obtener financiamiento neto de mercado por hasta un 10% del total de los compromisos (unos $75.000 millones). Además, se comprometió a que cualquier incremento de financiamiento neto que supere ese umbral será destinado a reducir adicionalmente el nivel de asistencia monetaria por parte del BCRA.
Tanto el achicamiento del déficit primario (vía ajuste del gasto) como la disminución de la proporción de ese rojo financiado con emisión es una de las principales demandas del mercado, que en las últimas semanas el Gobierno se decidió a atender para calmar la tensión cambiaria bajo la idea de que buena parte de los pesos inyectados para paliar la coronacrisis terminaron presionando sobre la divisa.
En noviembre vencen $340.000 millones en instrumentos de deuda en pesos con el mercado, por lo que deberá colocar al menos $375.000 millones en el mes para cumplir con la estrategia. Para ello habrá otras cuatro licitaciones a lo largo del mes: el 9, el 11, el 19 y el 26.
Algo más expira en diciembre, un mes en el que se espera un déficit mayor por motivos estacionales (aguinaldo de estatales y aumento de jubilaciones) y a raíz de lo cual fuentes oficiales reconocen que ese mes se necesitará asistencia a través de giro de utilidades del Central, aunque con un techo acotado.
El próximo lunes Economía subastará USD750 millones en bonos en dólares del canje local (AL30 y AL35) que podrán ser suscriptos por siete títulos en moneda loca, con el objetivo de darle salida a fondos extranjeros, como Pimco y Templeton, que ingresaron al país a hacer la bicicleta financiera durante el Gobierno de Cambiemos y quedaron luego atrapados por el cepo.
Esa es otra de las caras de la estrategia para calmar el dólar ya que estos actores representan hoy la principal demanda del contado con liqui (CCL), a través del cuál pugnan por dolarizarse y fugarse al exterior.