Con una tímida suba de tasa, el BCRA se acercó a la inflación
Aumentó 250 puntos básicos el interés de las Leliq a 28 días y dejó la tasa nominal mensual en 3,5%, algo por debajo de la inflación. La efectiva anual, quedó en 52%, lo que está por debajo del IPC esperado por la city pero arriba de la interanual observada por el Indec. Crecerá el stock de pasivos remunerados pero no se observan grandes riesgos de explosión a niveles del 2018, cuando no había control de cambios
El BCRA endureció su política monetaria pero lo hizo a un ritmo todavía lento y que deja a la tasa real oscilando entre un empate frente a la inflación y una derrota, según si se mira la esperada por la city, por las encuestas realizadas entre personas en la calle, o si se compara hacia atrás, con la inflación mensual o la interanual. En todo caso, hubo una corrección que emparejó lo que ofrecerán los plazos fijos a los clientes de los bancos, lo que va en línea con lo pedido por el FMI y con la necesidad de aflojar la salida de ahorros a dólares paralelos. Algunos analistas muestran preocupación por la bola de Leliq pero lo cierto es que esa dinámica luce controlada.
La data dura surgió durante la tarde del jueves, luego de la reunión de directorio del BCRA. Fue más o menos en línea con lo esperado: subió la tasa de referencia en 250 puntos básicos, lo que la llevó a una Tasa Nominal Anual (TNA) de 42,5% y a una Tasa Efectiva Anual (TEA) de 52%.
La primera de ambas se usa para realizar una comparación con la inflación mensual. Es decir, para ver si durante el próximo mes los bancos y un ahorrista en plazos fijos (en realidad el nuevo piso para ellos quedó en 41,5% nominal y 50,4% efectivo) le ganará o no a la inflación. La segunda, que va acumulando los rendimientos mensuales, sirve para ver una dinámica de más largo plazo y sirve para comparar con el IPC interanual.
Así, la tasa de política monetaria mensual será de 3,5%, lo que estará claramente por debajo de una inflación que fue de 3,9% en enero y se espera que pueda subir por encima del 4% en febrero y marzo. Sin embargo, la tasa efectiva sí logró superar levemente a la inflación interanual de 50,7% de enero. Y también a la proyección que hacen los ciudadanos de a pie según la última Encuesta de Expectativas de Inflación de la UTDT, que la situó en 51,1% para los próximos 12 meses. Aunque quedó por debajo del 54% que esperan los analistas y bancos de la city para ese mismo período.
Desde la consultora PxQ, de Emmanuel Álvarez Agis, afirmaron: “Queda en evidencia que la tasa de interés de referencia continuaría siendo negativa en términos reales con esta suba tanto contra la inflación mensual como en comparación con la inflación esperada a 12 meses. Además, debe tomarse en cuenta que las tasas pasivas son más bajas que la tasa de política monetaria, lo que vuelve la tasa de interés real aún más negativa”.
Y agregaron: “La estrategia de correrle de atrás a la inflación paga un costo alto en términos del valor de la brecha cambiaria. Uno de los pilares del acuerdo con el FMI será la búsqueda de una tasa de interés real positiva que incremente el incentivo a reducir la brecha. Una tasa de interés real positiva puede ser la clave para estabilizar la demanda de pesos y, de esta manera, cortar la presión contra las reservas”.
La otra gran preocupación entre analistas surgió a partir del efecto que una suba de tasas puede tener sobre los crecientes pagos de intereses de las Leliq, que a su vez van engordando el stock de esos pasivos remunerados, generando la famosa bola.
El presidente de Patente de Valores, Santiago López Alfaro, se refirió a ambos temas. En cuanto a la tasa real, dejó de lado la expectativa inflacionaria y se centró en la inflación interanual efectivamente observada. Y en cuanto a la bola de Leliq señaló que hay una explosiva salida a dólares, similar a la de un 2018 mucho más desregulado, en una economía que hoy tiene controles de cambios.
Señaló: “El 52% de la tasa efectiva está cerca de la interanual, es una tasa neutral. Claramente están apretando la tasa con la inflación y buscan cumplir con el FMI. Los intereses que se pagan a los bancos son el 3,4% del PBI, es un número totalmente controlable y tampoco se trata de duplicar la tasa sino de un aumento de 4,5 puntos en un mes. El stock va creciendo, es cierto, y está en 10% del PBI, aproximadamente. En 2018 explotó en un número cercano pero la situación no es para nada comparable con controles de cambios. Si los bancos quieren desarmar Leliq, ¿hacia dónde van a ir? En aquel entonces las Lebac estaban en poder de inversores extranjeros que desarmaron y se fueron al dólar”.
Y agregó: “El stock de 10% del PBI, sumado a la deuda del Tesoro está en torno al 60-70% del PBI. Es una deuda bastante normal para un país. No lo vemos como algo que vaya a explotar, en una economía con 50% de inflación y recaudación que va al mismo ritmo, lo cual es importante. Las Esto acerca a la tasa a la inflación y no tiene impacto en una bola de Leliq preocupante. Es precisa una crisis mucho mayor a la actual, con la gente sacando los pesos de los bancos”.