Control de precios, inflación y un dólar blue que está otra vez a los saltos
Para gran parte de los empresarios, el secretario de Comecio Interior, Roberto Feletti, es la cara misma de la radicalización del Gobierno. Otros salieron a "bancarlo". El Presidente sigue buscando señales favorables en el mercado internacional.
"Para un acuerdo siempre se requiere del diálogo", el título del comunicado de la Copal, la cámara que agrupa a 35 cámaras sectoriales y 14.500 empresas de alimentos lo dice todo. Desde sector consideran que el acuerdo de precios fue una imposición en tiempo veloz de un flamante funcionario que recién suma poco más de una semana en cargo.
Otras voces fueron en la misma dirección, por ejemplo el titular de la Cámara de Comercio, Mario Grinman, quien advirtió que con iniciativas oficiales de este tipo podría haber desabastecimiento. Por estas horas se acelerarían contactos entre los referentes del Grupo de los Seis para no sólo intercambiar ideas sobre la situación sino pidiendo asesoramientos jurídicos que podrían necesitarse en el corto plazo.
Para el secretario de Comercio, Roberto Feletti (hoy la cara visible de la "radicalización" para buena parte del empresariado) hay sobreactuación, avaricia y amenaza. El funcionario convocará a intendentes, sindicalistas y militantes para controlar en las góndolas que los precios de los productos congelados efectivamente se retrotraigan al 1 de octubre hasta el 7 de enero 2022.
En un comunicado, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) señaló que "las recientes declaraciones efectuadas por el Presidente de la Entidad, Natalio Mario Grinman, referidas a los controles de precios y a sus efectos, en modo alguno han pretendido amenazar al Gobierno ni a ningún otro sector del quehacer nacional".
Hay otras voces empresarias que salieron a refrendar la posición del Gobierno. Por ejemplo, Juan Fera dueño de Marolio aseguró que acompañará la medida que congela los precios y destacó que se trabajará para saber en qué parte de la cadena de valor surgen los aumentos.
En el fondo, esta discusión y estas posiciones hablan de las diferentes miradas sobre las maneras en que se debe encorsetar la inflación argentina 2021 que tendrá, a juzgar por los indicadores oficiales a esta altura del año, malas noticias para diciembre.
¿Cuál es la pelea de fondo?Con o sin acuerdo de precios la realidad es una sola en materia de inflación: nada para de subir en la Argentina y esas subas se profundizan en los sectores que van consolidando sus aperturas post pandemia.
De hecho, esta situación se da en momentos en que el presidente Alberto Fernández busca dar señales de acercamiento al sector privado. En este sentido se explica su participación en el 57 Coloquio de IDEA la semana pasada y también los recientes discursos en foros internacionales donde, sin dudas, busca atraer inversiones que puedan consolidar la recuperación de la economía y la generación de empleo.
El Presidente intenta mostrarse en sintonía con las agendas internacionales. Por ejemplo, en su discurso virtual durante la reunión del G- 20 planteó un eje troncal en la discusión de las economías europeas y de los Estaddos Unidos. Se refirió a las políticas financieras solidarias y también a la necesidad de encausar los debates en torno al financiamiento mundial en la era post pandemia.
Todo esto pareciera apuntar a incluir en la agenda internacional a la Argentina con la lupa pueta en la firma de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Un objetivo que asoma cada vez más lejano pero ue enciende el reclamo del sector privado local.
De todos modos, en la arena doméstica los debates, temáticas y discusiones se presentan distintos. Parece primar, en este caso el termómetro electoral que tiene fecha límite el 14 de noviembre en las elecciones legislativas 2021.
Allí, desde la perspectiva empresarial también se definen peleas de fondo que tienen que ver con las normativas y la letra chica que en los últimos dos años pusieron en vilo temas económicos como, por ejemplo, la discusión sobre el teletrabajo y la ley de la industria del concimiento.
Desde las organizaciones promueven ( y esperan que las urnas definan) un Congreso más amable y con menos sorpresas de último momento en la redacción de leyes económicas. Apuestan, en este sentido a que los gobernares jueguen fuerte en las urnas.
En este contexto, los vaivenes en el tipo de cambio, sobre todo en el dólar blue no contribuyen a desacelerar los precios; tampoco a aquietar las expectativas inflacionarias futuras. La mayoría de las consultoras privadas auguran un piso anual del 48% para todo la inflación 2021 argentina.
El rechazo empresarial al acuerdo que promueve Feletti debe interpretarse en este contexto: gran parte del sector empresario rechaza la intervención estatal como instrumento deflacionario y reclama un plan macroeconómico. Pero esta discusión hace tiempo que en la Argentina se asemeja a un diálogo de sordos.