Cristina mantendrá las apariciones "sorpresa" en campaña, con línea dura contra el macrismo
La vicepresidenta mantendrá la centralidad del proselitismo en la provincia. Con Axel y sin Alberto en los actos, se sumará a actividades que incluyan políticas desarrolladas durante su gestión. Los nombres de las listas esperarán hasta último momento.
El rol preponderante de Cristina Kirchner en la campaña electoral ya no tiene discusión a esta altura. Quienes la conocen de cerca aseguran que su presencia será una de las patas fundamentales para mantener la hegemonía de la provincia de Buenos Aires, el distrito que más le gusta defender porque es el bastión del peronismo y la base electoral más importante del Frente de Todos.
El Gobierno apostará a dos ejes de gestión con el objetivo de captar votos. Por un lado, seguir con la marcha del plan de vacunación acompañada por la masiva llegada de vacunas; y también medidas para mejorar del poder adquisitivo de los trabajadores. La tropa de simpatizantes más duros del kirchnerismo aclaman por un discurso más confrontativo con la oposición. Ese rol lo vienen ocupando la vicepresidenta y su alfil, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en cada uno de sus apariciones.
Quienes conocen de cerca la movida electoral del Frente de Todos saben que las definiciones de las candidaturas se terminarán de cocinar al filo de la hora de cierra de las listas, en este caso el 24 de julio. Recién en las horas previas comienzan a revelarse la nómina de los elegidos, luego de varios meses de danza de nombres. El oficialismo armó una mesa electoral que suele juntarse los lunes. La encabezan el gobernador Kicillof; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el presidente del Bloque del FDT, Máximo Kirchner; el ministro del Interior, Wado de Pedro y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.
El Frente de Todo entiende que más allá de la vacunación, la preocupación “pasa a ser otra”, como la economía. “Hay que mejorar la economía”, repiten fuentes oficiales. En lo que respecta a Buenos Aires, el distrito electoral más importante del país, habrá un plan de “mucha obra pública”, además de medidas para “intentar mejorar el bolsillo”. Las mismas fuentes resaltaron la importancia de “mantener la buena sintonía que hay acá con el sector agrario para que se mantengan los sectores del interior que apoyaron en el 2019”.
La estrategia electoral estará apuntalada con las apariciones esporádicas de Cristina Kichner, quien elige sus presencias públicas con el gobernador Kicillof y en territorios amigos de la provincia de Buenos Aires. La dureza del discurso de la vicepresidenta hacia al macrismo necesitará un nivel de intensidad de acuerdo a como se desarrolle la campaña electoral. “Va a entrar y salir. Similar al 2019”, reconoció un vocero bonaerense.
El desafío de exponer a la ex presidenta apuntará a “conquistar al electorado que está enojado por la situación económica”, con especial énfasis en los problemas que dejó el anterior gobierno. En algunas de las duras críticas al macrismo, la vicepresidenta dijo que el país estaba "patas para arriba" por la gestión de Cambiemos con el endeudamiento y los acusó de “tomar préstamos para la timba financiera. La mecha encendida hacia la oposición seguirá durante los dos meses previos a las PASO.
Desde kirchnerismo explicaron que Cristina elige los actos en los que “hay actividades que impliquen políticas que se hicieron en su gestión”. Así fueron las últimas presentaciones en La Plata por la inauguración de obras de un hospital, y en Lomas de Zamora con la entrega de computadoras. “El Hospital de Niños fue una obra que en parte se hizo con inversiones de su gobierno. También con las netbooks”. La ex presidenta juega de local en esos distritos en los que busca intensificar el mensaje político de cara a las elecciones legislativas de septiembre.
Cristina tiene la centralidad en PBA, con un fuerte apoyo de los intendentes con quienes “habla bastante seguido”. En la provincia consideran que “está bien que la vicepresidenta” tenga actos separados de Alberto Fernández porque consideran que “el Presidente acapara otro público, más de centro”. En 2017, Cristina también asumió un rol preponderante en la campaña electoral de medio término, con fuertes críticas a Mauricio Macri. Desde el Instituto Patria, la usina central del pensamiento kirchnerista, explicaron que la decisión de la ex presidente de participar de actos sin Alberto “es para no sacarle protagonismo al Presidente. Es normal que no vaya con él”.
La presencia de la segunda en la línea sucesoria mantendrá un ritmo continuo y esporádico, que podría incrementarse a medida que se acerque la fecha de las elecciones.