Desacelera el ritmo de devaluación: el efecto sobre la nominalidad
Los analistas afirman que es una estrategia para el corto plazo. El pedido del FMI y los posibles costos sobre la inflación.
La tasa de devaluación sobre el dólar oficial que lleva adelante el BCRA marcó una importante desaceleración en las últimas semanas a niveles cercanos al 5,5% mensual promedio, luego de la sensible baja que marcó la inflación en noviembre. Los analistas afirman que la intención del equipo económico es administrar el atraso cambiario en el corto plazo y que la nominalidad de la economía tenga un techo en línea con el Presupuesto 2023. El FMI pide que el "crawling peg" se mantenga por encima del IPC para reducir la brecha y mejorar la acumulación de reservas.
El jefe de research de Ecolatina, Santiago Manoukian, comentó que hubo en las últimas dos semanas una moderación en el movimiento del ritmo de devaluación desde cerca del 7% cuando finalizó noviembre a la zona del 5,5% en las últimas semanas. Al respecto, el economista sostuvo que esa baja tuvo que ver con el 4,9% que marcó el IPC para el mes pasado y con el sendero de precios que acordó el Gobierno con las empresas de consumo masivo, en el marco de Precios Justos.
"El Gobierno no va a corregir el fuerte atraso cambiario pero la intención es administrarlo en el corto plazo, algo que puede servir para no seguir agrandando la brecha y sumar reservas, pero solo en el margen. La intención con esta merma del crawling es moderar la nominalidad desde el 6% a un nivel parecido al 4% o 5%. Esto es importante como incentivo para los acuerdos de precios, porque las empresas importan insumos al tipo de cambio mayorista", explicó Manoukian.
Para el presidente Romano Group, Alfredo Romano, la dinámica actual de la devaluación "pierde sentido frente a un atraso en términos reales mayor al 40% si tenemos en cuenta el tipo de cambio histórico multilateral, pero de mantenerse atrasado habrá más presión sobre la brecha". "Nosotros vemos un crawling peg corriendo al 5% mensual y al Gobierno tratando de pisarlo para las elecciones de agosto. Esto va a generar tensiones con el Fondo, ya que el organismo pide una aceleración por arriba del IPC, pero va a ser el mayor ancla que puedan utilizar para una inflación que vemos en 107% anual en 2023 sin salto discreto del tipo de cambio oficial", añadió Romano.
El socio gerente de la Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño, sostuvo: "Como no hay un plan consistente para bajar la inflación utilizan el tipo de cambio como una especie de ancla, pero que en definitiva también te pone un piso a la nominalidad. Es inconsistente que se firmen acuerdos con empresas para que tengan un tope de aumento mensual del 4% cuando importan insumos que se mueven al ritmo de un dólar mayorista que se incrementa por arriba de ese porcentaje. Si vemos el acumulado del año, el tipo de cambio aumentó 75% contra un IPC que va a cerrar bastante por encima".
En su última revisión el FMI pidió al Ministerio de Economía que las tasas de interés positivas no sólo permitirán una mayor demanda de activos en pesos, sino que también un crawling por encima del IPC para deshacer la apreciación cambiaria, reducir la brecha y acumular reservas. "Se necesitará una política fiscal estricta para moderar la demanda interna y mitigar el potencial impacto inflacionario de esta estrategia", advirtió el organismo.