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Desaceleró la inflación: 3,2% en noviembre

La relativa calma cambiaria colaboró con una baja en el ritmo de los precios, tras el pico de 3,8% en septiembre y octubre. Los alimentos desaceleraron hasta 2,7% en el mes. La interanual mostró su punto más bajo del año. En el 2021 los salarios y las tarifas agregarán presión y el dólar buscará ser ancla

La inflación fue de 3,2% durante noviembre. De esa forma, aunque mantuvo un piso elevado, mostró una desaceleración de 0,6 punto respecto a los sendos 3,8% de septiembre y octubre. La gran diferencia la marcó el inicio de la pax cambiaria, luego de las fuertes turbulencias de los meses previos. Tampoco hubo impacto del desarme de Precios Máximos. La inflación llega al 2021 con un piso alto y con la necesidad de encarar descongelamientos de tarifas, lo que implica un desafío en año electoral.

El Indec publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre, que mostró además una interesante desaceleración en la inflación interanual, que bajó a 35,8% -la más baja del año-, luego de los picos históricos marcados durante el 2018 y el 2019, cuando las subas del precio del dólar fueron incontenibles. En octubre la interanual fue de 37,2%. La desaceleración se explica porque en noviembre del 2019 el IPC marcó un número muy superior al del mes pasado: 4,3%.

Todo parece indicar que con una estimada en torno al 4% durante diciembre, mes en el que suelen haber presiones extra por el cobro de aguinaldos y las fiestas, el 2020 terminará con una de alrededor de 36%. Hasta acá, la acumulada entre enero y noviembre marcó 30,9% (con una de 4% en diciembre, el 2020 cerraría en 36,1%).

Los alimentos y bebidas marcaron una desaceleración fuerte, desde el 4,8% de octubre al 2,7% de noviembre. Aun así, fue la división que más influyó en las subas del mes. En segundo lugar entró Recreación y cultura, de la mano de la reapertura de nuevos sectores: mostró un incremento de 5,1%. El podio lo completó Salud, que marcó 3,7%, por las subas en los medicamentos.

Desde el Gobierno celebraron la desaceleración en la inflación interanual. Y remarcaron: "De esta forma, a un mes de cerrar el año, la inflación acumulada punta a punta es de 30,9%, 17,4 puntos porcentuales menos que en igual período de 2019".

Entre analistas hay cierto consenso acerca de que esa vuelta a una inflación acorde con el promedio de la última década, de 35,8% anual en los últimos 8 años tal como destacó LCG, puede tener patas cortas. Y es que en enero el Gobierno encarará un descongelamiento de tarifas (Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó apenas 14,2% entre enero y noviembre). A eso se le sumará cierta puja distributiva, luego de tres años de caída del salario real. Y además hay incertidumbre cambiaria.

El desafío 2021

Lo expresó el director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez: "Estamos ante un piso inflacionario de 3% mensual sin haber ajustado aún tarifas, reprimiendo brechas y con caída de salarios reales. Quien no quiera ver, que no vea, pero ahí está uno de los mayores riesgos de cara a 2021. Más que preocuparse, hay que ocuparse de gestionarlo".

Otra visión destaca que efectivamente habrá salarios intentando pujar. Pero que las subas de tarifas no se dispararán (aunque sí se moverán) y que el dólar será ancla, en un típico año electoral. Lo explicó el director del CESO, Andrés Asiaín, quien proyecta 33,2% para el 2021: "Proyectamos que va a seguir a valores similares a los de 2020. Con una diferencia: que va a estar impulsada por la recuperación de los salarios. Y el tipo de cambio oficial va a ir un poco por atrás".

"Todo esto suponiendo un escenario electoral normal. Hay otro escenario, que vemos menos posible, que es que en el marco de un acuerdo con el FMI se busque acelerar la devaluación. Lo vemos como posible pero no como el escenario más probable. Ahí la inflación se aceleraría. Creo que por eso, y por el gasto público electoral, muchos economistas ven aceleración fuerte el año que viene", afirmó Asiaín.

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