Desafíos y recomendaciones para la industria mundial del agua en 2022
El acceso al agua potable es un derecho humano reconocido desde el 2010, cuando la ONU definió a esta y al saneamiento como esenciales para la realización de todos los derechos de las personas. Sin embargo, pese a los incansables esfuerzos de organismos públicos y privados, aun vemos que el déficit de cobertura en servicios de agua y saneamiento es y será enorme.
En ocasiones, suele resultar algo confuso cuando afirmamos que el acceso al agua potable es un derecho humano, ya que esto no quiere decir que este servicio sería gratuito. Por más antipático que suene, los costos deben reflejarse claramente considerando no solo las inversiones en infraestructura sino por supuesto los costos directos e indirectos de operación. Esto es clave para garantizar una prestación robusta, confiable y de calidad en el tiempo.
Los Estados, en función de la necesidad, deben plantear esquemas de subsidios para aquellos sectores que así lo necesiten. Llamativamente, son los países con menor nivel de desarrollo económico los que presentan los menores índices de cobertura de servicios de agua potable y saneamiento y esto no es casual. El déficit de infraestructura en estos países es comparativamente más amplio que en países más desarrollados, lo cual complejiza aún más el problema. Cómo hacer entonces para revertir el déficit de servicios de agua y saneamiento en estos países sin generar más presión sobre los costos relativos es sin duda el gran desafío.
Otro desafío de la Industria del agua está relacionado con la tecnología para el reúso. Desde hace décadas, la desalación de agua de mar mediante tecnología de membranas se ha convertido en una práctica confiable, y hemos visto como en los últimos años se han mejorado rotunamente las tarifas asociadas en algunos casos. Por otro lado, desde hace décadas también, se han mejorado y desarrollado nuevas técnicas de irrigación y productivas para optimizar el uso del recurso hídrico en la Agricultura cuyo consumo representa en promedio más del 75% del consumo global de agua dulce.
¿Estamos avanzando en la dirección correcta? Nuestro planeta verá crecer la población mundial en más de 2.000 millones las próximas décadas, lo cual plantea un desafío aún mayor en materia de abastecimiento de agua, alimentos y energía. Pero claramente no solo esto, sino que este incremento demográfico vendrá acompañado de un fenómeno que se intensifica desde la revolución industrial: la migración desde los centros rurales hacia los centros urbanos. Esto claramente tendrá un impacto directo en la explotación intensiva del recurso hídrico en dichos centros urbanos.
En ese sentido, podemos identificar 6 tareas a las cuales estar atentos para una gestión más eficiente del recurso hídrico en el año que avecina:
LA AGROINDUSTRIA: aún queda mucho por mejorar en esta actividad económica. Mejorar la eficiencia en las prácticas productivas y de riego es un aspecto clave, en el cual debemos continuar trabajando y replicando los casos de éxitos en tantos sitios como sea posible.
* EFICIENCIA EN DISTRIBUCIÓN: debemos continuar y profundizar el trabajo en materia de eficiencia. Si bien esto aplica para muchos aspectos, es fundamental mencionar la necesidad de incrementar fuertemente la eficiencia en nuestros sistemas de distribución de agua potable, los cuales llegan a perder hasta el 50% del agua ya potabilizada. El Internet de las cosas y la Industria 4.0 están al servicio de nuestras redes de distribución, para mejorar las métricas en tiempo real y optimizar de una vez por todas las ratios de pérdida actuales.
* USO DE FUENTES DE AGUA NO CONVENCIONALES: el reúso controlado de efluentes y la desalación de agua de mar son dos grandes alternativas que se consolidan día a día y que tendrán un rol clave en las próximas décadas. En ambos casos, aportan dos aspectos claves: confiabilidad y previsibilidad cualitativa y cuantitativa en el suministro de un recurso hídrico de gran calidad.
* EDUCACIÓN Y CONCIENTIZACIÓN: hacer un uso responsable del recurso hídrico debe comenzar en las acciones individuales, aquellas pequeñas que en forma generalizada pueden marcar la diferencia. Optimizar las ratios de consumo de agua per cápita es una desafía que aún tenemos por delante en muchas regiones.
* ADECUAR MARCOS REGULATORIOS Y GOBERNANZAS TERRITORIALES: Las autoridades de aplicación deben desarrollar e implementar a la brevedad posible los marcos regulatorios adecuados que reflejen la relevancia que tiene la administración adecuada del recurso hídrico y su gobernanza territorial.
* ASEGURAR MODELOS DE NEGOCIO ROBUSTOS, RENTABLES Y SOSTENIBLES: todo lo anterior debe darse en un marco en el cual las empresas prestadoras de servicio (sean públicas o privadas) puedan desplegar sus actividades bajo modelos de negocio robustos, rentables y sostenibles.
En el mundo que hemos creado, las rentabilidades a mediano o largo plazo son un atractivo fundamental (aunque no el único) para conseguir las inversiones que el sector necesita para revertir el déficit de cobertura. Debemos entonces cuestionar y reinventar los modelos de negocio si fuese necesario, y entender qué modelos exitosos podemos poner al servicio de nuestra industria en búsqueda de aquello por lo cual todos los profesionales de este sector velamos: asegurar en forma sostenible la universalización de acceso a servicios de agua potable y saneamiento para todas las comunidades mundiales.
* Sales & Marketing Manager South America de Fluence