Divertirse o no a los tiros: el gran dilema en suspenso de Denzel Washington

Crítica de El Justiciero 2

Si no fuera porque uno nunca sabe si Denzel Washington se está tomando en serio o no la película, El Justiciero 2 no sería más que una sucesión de secuencias violentas con un duro vengador a prueba de todo como protagonista. Es decir, el suspenso no proviene de la trama, sino de la performance dentro de la película. Denzel vuelve a ser el tipo durísimo y entrenado que vive oculto hasta que algo que lo atañe personalmente, una venganza, lo pone en acción. Es ese lobo solitario que tiene una idea de la moral por encima de las necesidades de las instituciones, un poco como los protagonistas de Clint Eastwood. Pero a medida que pasan las escenas descubrimos que no sabemos cómo va a acturar Denzel (no el personaje): si se va a reír con la dureza artificial que el guión le obliga a ejercer o si va a "ser" esa criatura. Curiosamente, eso multiplica el interés y el peligro de las situaciones. Nada mal, después de todo.

 

Título original: The equalizer 2, EE.UU., 2018. Duración: 121’. Dirección: Antoine Fuqua. Intérpretes: Denzel Washington, Melissa Leo, Pedro Pascal, Bill Pullman. Calificación: Apta para mayores de 16 años.

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