Reservas

Dólar: el BCRA fue vendedor en la segunda quincena

El primer mes del año terminará con un saldo positivo para las reservas y será el segundo consecutivo. Sin embargo, sobre el cierre del mes, el signo cambió. Para el 2021, año electoral en el que el Gobierno buscará crecer, los dólares parecen estar justos

El saldo a favor en materia de reservas, con el que el BCRA terminará enero, ocultará, hacia dentro del mes, que en la segunda quincena la dinámica se dio vuelta otra vez y la autoridad monetaria terminó la última mitad del mes siendo vendedora de divisas. En las últimas semanas perdió, entonces, alrededor de USD250 millones. Con todo, en el 2021 caerá una llovizna de dólares gracias al superávit comercial que se proyecta gracias al crecimiento global y los precios de las commodities. Aunque no termina de despejar las preguntas de los analistas.

Enero está terminando con un saldo comprador de USD250 millones. Eso es lo que logró recuperar el BCRA para sus reservas. En diciembre ya había obtenido otros USD608 millones. Se trata, en el total, de un repunte parcial del nivel de reservas, ya que con la llegada de la pandemia y la especulación hacia el dólar iniciada por el sector oleaginosa y cereales en particular, y las grandes empresas en general, entre abril y noviembre el Banco Central llegó a perder USD5.436 millones.

Disgresión: el adelantamiento de importaciones y exportaciones fue el mecanismo por el cual el sector oleaginosa y cereales presionó sobre las reservas del BCRA en la búsqueda de una devaluación. Un informe reciente publicado por Cifra-CTA mostró que, por el lado de las exportaciones, entre enero y octubre hubo una divergencia de USD5.000 millones entre las ventas realizadas vía Aduana y los pagos efectuados en el mercado cambiario. El total de esa diferencia fue explicado por el sector oleaginosa y cereales.

Fuente: Cifra-CTA

Las dos primeras semanas de enero fueron las que le alcanzaron al BCRA para terminar el mes con un saldo comprador. En la primera quincena logró hacerse de USD501 millones. A partir del cambio de quincena el signo cambió. Durante la semana pasada vendió, según números oficiales, USD166 millones. Y, según estimaciones del mercado, volvió a vender alrededor de USD80 millones durante esta semana, la última del mes. El lunes arrancó comprando USD20 millones, el martes vendió USD80 millones, el miércoles otros USD25 millones y el jueves compró USD4 millones.

Para las consultoras privadas, el superávit comercial, que será a priori el único proveedor de divisas este año, estará entre USD13.000 millones y USD15.200 millones. Con cepo conteniendo la fuga de ahorristas, la cantidad de dólares pareciera poder alcanzar, a priori, negociación con el FMI y el Club de París mediante.

El viernes por la tarde, el BCRA publicará el Informe de Evolución del Mercado de Cambios de diciembre, que cerrará los números del 2020. Los datos hasta noviembre muestran que por el lado de los pagos de deuda de los privados, el otro mecanismo por el cual las grandes empresas impulsaron la crisis cambiaria que finalmente no terminó en una gran devaluación, se fueron USD600 millones mensuales. Y, por el lado de la fuga para atesoramiento, unos USD200 mensuales a partir del endurecimiento del cepo en octubre. Entre ambos, hipotéticamente, unos USD9.500 millones en el año.

 

En base a esa estimación, desde el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), hicieron referencia al clásico stop & go que caracteriza a la economía, con años de crecimiento (el go), hasta que la restricción de divisas pone un tope (el stop), y señalaron: “Nuestra visión es que, aún viniendo del “stop” más grande en términos históricos por los últimos tres años de recesión, podemos enfrentarnos nuevamente en 2021 a un escenario de restricción al crecimiento por escasez de divisas. En ese contexto, una reactivación electoral será a costa de un mercado de divisas en permanente tensión, que aleja las chances de transformar el despegue coyuntural en un proceso de crecimiento de mediano plazo”.

Para el CESO, los dólares que entrarán efectivamente por el lado de la balanza de bienes serán solo USD10.000 millones. En ese sentido, cabe destacar el efecto de la brecha cambiaria, que incentiva las mencionadas actitudes de adelantamiento y retraso de los pagos de importaciones y exportaciones (y en las propias ventas y compras externas) y el pago adelantado de deudas privadas. Las cuentas se complican un poco más al sumar los dólares que se van por pagos de intereses de la deuda, que promediaron los USD400 millones mensuales en el último semestre, y por servicios (básicamente el turismo), en torno a USD200 millones. Más de USD6.000 millones anuales. Números que dan relativamente justos, aunque las reservas netas agregan otros USD5.000 millones. La cuenta cambia, y se vuelve más holgada, si se cuenta el swap con China.

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