Donald Trump retrasó el lanzamiento de su "golden phone"
La empresa ligada a la familia Trump volvió a postergar la entrega del smartphone T1, un teléfono de USD 499
Trump volvió a quedar en el centro de la escena tecnológica. Trump Mobile, la compañía telefónica asociada a la Organización Trump, retrasó nuevamente el lanzamiento de su teléfono inteligente dorado T1, un dispositivo de USD 499 que había sido promocionado como “orgullosamente estadounidense” y cuya entrega estaba prevista antes de fin de año.
Según informó el Financial Times, la propia empresa reconoció que existe una “alta probabilidad” de que el teléfono no se envíe este mes. Desde el área de atención al cliente explicaron que el reciente cierre del Gobierno de Estados Unidos afectó la cadena de suministros y provocó demoras en los envíos. La compañía no respondió a los pedidos de comentarios de Reuters.
El teléfono T1 fue presentado en junio junto con el lanzamiento de Trump Mobile, un servicio de telefonía móvil que ofrece un plan mensual de USD 47,45. En ese momento, el proyecto fue anunciado como una nueva iniciativa comercial de los hijos de Donald Trump para monetizar la marca Trump en el sector tecnológico.
En su sitio web, Trump Mobile permite reservar el teléfono mediante un pago anticipado de USD 100 y mantiene la promesa de entrega “más adelante este año”. Sin embargo, el lanzamiento original, previsto para agosto, ya había sido postergado y ahora podría desplazarse para comienzos del 2026.
La propuesta del teléfono de Trump busca competir en un mercado altamente saturado, dominado por Apple y Samsung. Además, enfrenta un desafío clave: Estados Unidos tiene una producción local muy limitada de smartphones y la mayoría de los teléfonos se fabrican en el exterior, principalmente en China, Corea del Sur, India y Vietnam. Hasta el momento, no se informó quién será el fabricante del T1.
Mientras tanto, Trump Mobile amplió su oferta con la venta de teléfonos reacondicionados de Apple y Samsung, aunque con precios similares o incluso superiores a los de equipos nuevos vendidos directamente por las marcas.
La incursión en el negocio del teléfono se suma a otros productos con la marca Trump, como relojes, zapatillas y Biblias, que aprovechan el perfil político del expresidente.