Economistas creen que este año se cumplirán las metas, pero hay dudas por el 2019

El viernes finaliza la misión del Fondo en el país y los giros hasta marzo estarían garantizados

La misión del Fondo Monetario Internacional continuará en Buenos Aires hasta el viernes y el Gobierno tendría garantizado el cumplimiento de las metas de este año, aunque los analistas ya siembran dudas respecto a las de 2019, al tratarse de un escenario electoral que se dará en un contexto de ajuste fiscal.

La comitiva encabezada por el italiano Roberto Cardarelli se reunió el viernes con representantes del ministerio de Hacienda y por el momento no tendría previsto nuevos encuentros con funcionarios de esa cartera, confirmaron a BAE Negocios fuentes oficiales. Por su parte, el titular del Banco Central, Guido Sandleris, viajó a China y de ahí a la cumbre de Basilea en Suiza (ver nota abajo), por lo que la entrevista con el Fondo se daría en los próximos días una vez que haya regresado a la Argentina.

Por el momento, la administración de Cambiemos viene haciendo los deberes en lo que respecta al compromiso de emisión cero, Presupuesto equilibrado para el año que viene, y que el déficit de 2018 sea inferior al 2,7% del PBI. Por eso los expertos descuentan que el Fondo concretará el próximo desembolso de diciembre que será de u$s7.610 millones, casi u$s2.000 millones que la última recibida al aprobarse el nuevo acuerdo stand-by por u$s56.300 millones.

Sin embargo, la incertidumbre está puesta a partir de marzo del año que viene cuando se deba hacer frente al incremento de las jubilaciones que incluirá la inflación de septiembre, la que siguió al salto en el tipo de cambio de $30 a $40. Otra preocupación que surge es la típica dolarización de carteras que se da en todo año electoral y que al sumar una mayor demanda de divisas le meterá presión al billete verde.

"Este es un plan típico del Fondo en el que todo lo que hacés es para generar el repago de la deuda, no es un plan de desarrollo. El FMI te da la plata para tus vencimientos en dólares pero eso no entra al circuito argentino, por lo que no queda claro de dónde van a salir los que se demanden por atesoramiento", planteó el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen, consultado por este medio.

En ese sentido, el analista de mercados Salvador Di Stefano consideró: "el gobierno plantea una reactivación que nosotros no vemos, con una posverdad en donde todos vamos a ser infinitamente felices, empezando por una supuesta cosecha récord que está sujeta a las condiciones climáticas y ya complicó el maíz de primera y el trigo, con precios internacionales muy malos".

"La receta es extremadamente recesiva y la recaudación no va a acompañar, por lo que es probable que tengan que hacer una nueva rebaja de gastos, luego de la última suba de impuestos", pronosticó Di Stefano. Una medida que podría profundizar más la contracción de la economía.

Uno de los grises que dejó el nuevo memorándum con el Fondo es si el Central debe esterilizar los pesos que emita cuando el dólar toque el piso inferior de la banda de flotación. Si no lo hace tiene margen para expandir la liquidez y bajar la tasa, aunque Cardarelli no fue contundente cuando se le preguntó por esto y le pasó la pelota al BCRA. "Si exacerban su rol, pueden no cumplirse las metas", advirtió Di Stefano.

"Esta es una revisión light, para entrar en calor, no es de exigencia. El año que viene sí se va a complicar un poquito, por más que tengan el Presupuesto con déficit cero porque nunca se cumple a rajatabla", añadió Nielsen.

"Necesitan un superávit pero también va a haber un tironeo con los gobernadores por las elecciones. Por otro lado, todavía no sabemos la velocidad de la caída de la inflación, se supone que va a bajar pero la performance en la argentina siempre fue muy mala", concluyó el ex funcionario.

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