El 2024 cierra con malos números para la exhibición en los cines
La caída de recaudación se sintió en todo el mundo
El año 2024 fue realmente malo en lo que respecta a la exhibición en salas. Si en 2023 se había recortado notablemente el casi colapso de la actividad de 2020 (Covid mediante), el 2024 implicó un fuerte retroceso a nivel mundial, aunque en algunos lugares se vio morigerado por una producción local fuerte, como sucedió en China, en Corea del Sur y en Europa Occidental.
Si bien hablamos de una caída muy grande, en el último trimestre del año mostró pudo apreciarse cierta recuperación. El fiel de la balanza es, como siempre, el mercado estadounidense, que dicta el pulso a nivel global.
En EE.UU., el desplome alcanzó, bien entrada la temporada alta (entre abril y julio), el 26% interanual. Se habían acumulado varios fracasos de taquilla (como Profesión: peligro y Furiosa) que funcionaron muy por debajo de sus expectativas comerciales.
La diferencia se comenzó a recortar con las dos películas más taquilleras del año: Intensa Mente 2 y Deadpool & Wolverine. Y aunque también hubo catástrofes (Joker: Folie à Deux y Borderlands, entre los más importantes), el año cerraría con un 6% de diferencia negativa frente al 2023.
Las razones básicas: las huelgas de actores y guionistas en 2023 generaron poco "producto masivo" o que se terminó de modo apresurado. Más aún: no se pudieron realizar campañas de marketing para instalar las películas (que llevan por lo menos un año), lo que también afectó el sistema global.
En Argentina, la caída fue más grande (aproximadamente el 20%) debido a dos factores: la falta de cine masivo local y el ajuste de la economía, aunque finalmente registró un rebote durante la segunda mitad del año.