El 62% de los expertos cree que el trabajo será muy diferente en diez años
Cómo serán las cosas en un plazo de diez años no siempre es fácil de imaginar. En el mundo laboral es probable que muchos cambios ocurran en una década. Según un estudio realizado por Bumeran sobre el trabajo del futuro, el 62% de los especialistas en recursos humanos argentinos cree que el empleo va a ser totalmente diferente en diez años. A nivel regional se mantiene la tendencia con el 65%, el 34% y el 1%. Solamente en Ecuador, el 8% de los expertos consideró que el empleo permanecerá igual.
"Estamos en un momento de inflexión en el mundo laboral. La pandemia aceleró muchas transformaciones que ya se estaban gestando y el trabajo está cambiando. La flexibilidad en los horarios, el lugar de trabajo y hasta los roles van a ser el denominador común de lo que se viene", explicó Federico Barni, CEO de Jobint.
El 66% de los especialistas argentinos afirmó que el trabajo va a mejorar en el fututo, el 23% señaló que no va a cambiar tanto y el 11% sostuvo que va a empeorar. Junto a Chile, Argentina es uno de los países en los que los profesionales son más pesimistas con respecto al futuro, mientras que el 72% de los ecuatorianos y el 75% de los peruanos ven posibles avances.
Que los trabajadores consigan adaptarse al nuevo mundo laboral y no queden afuera del sistema es el principal desafío para el 43% de los argentinos. En tanto que un 30% indicó como meta que los personas trabajadores no desarrollen sus tareas aislados y que no se pierda la sinergia de la labor en equipo; en tanto que un el 10% se inclinó porque no aumente la precarización laboral. En ese marco, el 8% afirmó que es crucial que no se pierdan los espacios sociales o recreativos, el 5% cree necesario que los trabajadores puedan generar vínculos más humanos que excedan la relación laboral y un 4% expresó que los empleados no deben convertirse en autómatas que trabajan las 24 horas día.
En cuanto a la forma en que se modificará la rutina laboral, el 51% de los especialistas apuntó que va cambiar porque muchas tareas se van a automatizar y otras se van a resolver de nuevas maneras; el 26% piensa que muchos puestos van a desaparecer por la implementación de la tecnología, el 12% concluyó que las tareas se van a diversificar y cada vez se va a especializar más y el 11% dijo que se van a multiplicar y se van a demandar nuevos perfiles.
En cuanto a los sistemas de trabajo, el 60% proyectó uno híbrido entre la oficina y el hogar, el 34% señaló que las tareas se podrán realizar 100% de forma remota, el 4% en el metaverso o en la virtualidad y el 2% prevé que en espacios compartidos. Ninguna de las personas participantes en Argentina respondió que va a seguir siendo solo en la oficina.
Según el estudio de Bumeran, el 58% de los especialistas argentinos consideró que las relaciones laborales van a cambiar, pero que el trabajo en equipo y las nuevas formas de liderazgo van a ser la clave, mientras que el 33% sostuvo que se van a encontrar nuevas formas y el 9% evaluó que los trabajadores van a ser cada vez más autónomos y que van a estar más aislados.
Asimismo, el equilibrio entre la vida personal y profesional va a ser el gran desafío según el 31%, para otro 31% no se va a trabajar por horarios sino por objetivos, para el 16% va a ser cada vez más difícil el balance debido al avance de la tecnología y de la dificultad para desconectarse, para un 11% va a mejorar porque se van respetar los horarios y el derecho a la desconexión y para el 10% se va camino a reducir la semana laboral a cuatro días.