El DNU del acuerdo con el FMI ya entró en vigencia: las opiniones de los economistas
Sin precisiones sobre montos, con la publicación del decreto se aceleran los plazos para sellar el entendimiento con el organismo multilateral de crédito. Opiniones a favor y en contra entre los economistas
La publicación en la edición de hoy del Boletín Oficial del Decreto de Necesidad y Urgencia 179/2025, por el que se aprueban los términos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) cuyos alcances y montos aún se desconocen, marcó un punto de inflexión en las negociaciones, que se encontrarían en su tramo final.
De todos modos, luego de sellarse el acuerdo en su faz técnica, resta la aprobación definitiva del Directorio del organismo multilateral de crédito, que se espera para mediados de abril, según lo expresado por el ministro de Economía, Luis Caputo.
El destino de los recursos que otorgará el FMI será el de la cancelación de letras intransferibles del Tesoro Nacional colocadas en el Banco Central, con el propósito de mejorar la calidad de los activos de la autoridad monetaria, de modo tal que se encuentre en condiciones para el levantamiento de las restricciones establecidas en el cepo cambiario.
Opiniones encontradas
Esa decisión del Gobierno fue objeto de análisis de varios economistas, que se dividieron entre quienes apoyaron la medida y quienes la cuestionaron por entender que, a diferencia de lo sostenido por el presidente Javier Milei, implica un incremento de la deuda y, además, un cambio de la condición del acreedor que resultaría inconveniente.
“En total, el Gobierno le debe al BCRA cerca de US$77 mil millones”, sostuvo el economista Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Orlando Ferreres, para aclarar que esos compromisos fueron creciendo exponencialmente en las últimas dos décadas: “en el 2003 esta deuda era de sólo US$ 3 mil millones”, planteó en una serie de posteos en su cuenta de X.
El exasesor presidencial indicó que “toda esta deuda tendría una cotización ‘bajo la par’”, debido a que los bonos argentinos cotizan “entre 60% y 70% del valor nominal”.
“Por eso el Gobierno nacional podría, por ejemplo, con US$ 15 millones que le pudiese prestar el FMI, cancelar unos US$ 23 mil millones de deuda”, estimó, en una operación que, a su juicio “incrementará las reservas del BCRA y mejoraría la calidad patrimonial de la entidad”.
Según Spotorno, eso implicaría una reducción de la deuda del Estado nacional de US$ 8 mil millones, “porque tomaría US$ 15.000 millones del FMI y cancelaría US$ 23.000 millones del BCRA”.
“La deuda externa efectivamente crece en US$ 15.000 millones, porque la deuda del FMI se considera deuda externa y la deuda con el BCRA es interna”, aclaró, para explicar al respecto que “si juntáramos al BCRA y al Gobierno nacional como una única entidad” habría “un aumento de la deuda de US$ 15.000 millones y un aumento de los activos de Reserva de US$ 15.000 millones, lo cual sería muy útil para salir del cepo y tener algún margen de maniobra”.
Resultado electoral
Desde una perspectiva diferente se expresó el director de Economía & Ética, Diego Giacomini, quien en declaraciones a NET TV aseveró que el acuerdo “va a terminar subsidiando la salida del carry trade con un tipo de cambio artificialmente barato para tener un mejor resultado electoral”.
Ante la falta de precisiones sobre a cuánto ascendería el préstamo del acuerdo, Giacomini -quien escribió una serie de libros junto al actual presidente Javier Milei, antes de distanciarse- realizó un ejercicio en base a asumir que “el FMI le da US$ 11.000 millones al Tesoro argentino y este cancela deuda con el BCRA”.
En una explicación presentada en un cuadro de su consultora, el economista señaló que, si bien “el aumento de la deuda neta del Tesoro es cero”, las condiciones del acuerdo no son inocuas, ya que “el TN (Tesoro Nacional) cambia de acreedor, pasa de tener de acreedor al banco del cual es único accionista, a ser deudor de todos los países miembros del FMI”.
Dicho en otros términos, “pasa de tener acreedor con el que no tiene que negociar, a tener acreedor que exige negociar” y, además, “pasa de deuda que no paga intereses a deuda con intereses”, señaló Giacomini en un posteo de X.
“El BCRA gana en calidad de activo, ya que los dólares sirven para hacer política monetaria”, concluyó.
La letra chica
Para Emiliano Libman, economista de la consultora Equilibra, resta saber los detalles del acuerdo: “lo que hay que ver son plazos, monedas, condiciones de repago”, si bien reconoció que “claramente, hoy hay mejores perspectivas en materia de sostenibilidad que hace 15 meses”.
Aunque sostuvo que “la deuda está en “trayectoria sostenible”, Libman plantepo que “lo que no es sostenible es la política cambiaria”.
El analista financiero Christian Buteler manifestó que los dólares tomados del acuerdo con el Fondo “luego se van por la cuenta corriente cambiaria (se fueron u$s 8.200 millones en los últimos 8 meses) perdiendo los dólares pero quedándonos con una deuda exigible y que impone condiciones”.
“No sé dónde vi eso antes”, expresó, al recordar el acuerdo que firmó Caputo en 2018 por u$s45.000 millones, cuando presidía la autoridad monetaria.
Para Buteler, el DNU “dice poco y nada porque el acuerdo no está firmado”, más allá de que “los fondos solamente podrían utilizarse para pagar al FMI y para cancelar Letras Intransferibles (LI)”.
“Está claro que una vez canceladas las LI, el BCRA usará los dólares para hacer lo que quiere”, finalizó.