El Gobierno convoca a la UIA para armar un plan alternativo de cortes programados
El Ministerio de Desarrollo Productivo convocará esta semana una mesa de trabajo en la que participarán la Secretaría de Energía y la Unión Industrial Argentina, con el objetivo de delinear un plan de cortes programados ante los posibles faltantes de energía durante el pico de demanda en invierno. El Gobierno sostiene que está garantizada la oferta para ese período, pero los industriales insisten en "planificar de inmediato" modelos de acción que tengan el menor impacto posible en la producción. Los empresarios recuerdan el golpe del apagón masivo que se produjo en junio de 2019 y que generó duras consecuencias que se extendieron por cinco meses.
"En las reuniones que tuvimos con funcionarios, en donde también participaron empresas del sector energético, nos transmitieron que no faltará gas ni electricidad en los meses que haga más frío. Con estos niveles de temperatura no tuvimos problemas, pero la intención de articular una mesa público-privada es administrar la escasez temporal en caso de cortes y que no haya paradas sin planificar", indicó a BAE Negocios el presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja.
Según pudo saber este medio, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se comprometió el viernes con Funes de Rioja a convocar "esta misma semana" la mesa energética, algo que la casa fabril reclama que se lleve a cabo "lo antes posible". La llegada de las bajas temperaturas puso nuevamente en agenda el tema del suministro energético, luego de que la guerra en Ucrania disparara a finales de febrero los precios y complicara el abastecimiento global. El pico de consumo se suele alcanzar entre julio y los primeros días de agosto, en un marco en el que la demanda residencial es prioritaria, por lo que los cortes se dan primero en los grandes usuarios.
"A la industria no le va a faltar gas ni electricidad, pero siempre hay que planificar y más en el contexto mundial que tenemos", señaló un funcionario de la cartera productiva a BAE Negocios. En tanto, desde la UIA comentaron que la principal preocupación está puesta en el gas, ya que hay muchas empresas que utilizan hornos de actividad continua que "una vez que se apagan tardan semanas en encenderse, por lo que resulta muy costoso y hay riesgos de que se rompan piezas".
En diálogo con este medio, otro industrial recordó "con temor" las consecuencias del apagón masivo de junio de 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri. Si bien se dio en otro contexto, las consecuencias persistieron por cinco meses, con graves efectos para todos los rubros pero en particular en el químico.
Desde el Gobierno comentaron a este medio que "la energía más cara es la que no se tiene", aunque también apuntaron a que la disparada de precios complica la acumulación de reservas del Banco Central. En 2021 se importó GNL con un precio de USD8 el millón de BTU, mientras que los últimos barcos se compraron a USD25. De todas formas, hay optimismo con respecto a los próximos meses y reiteran que la industria tendrá los dólares y la energía necesarios.