El Gobierno habilitó las estaciones de servicio móviles para garantizar el acceso a combustibles en todo el país

Las nuevas bocas móviles podrán operar oficialmente desde el 29 de enero y apuntan a resolver el desabastecimiento en localidades donde la infraestructura fija está deteriorada o fuera de servicio

El Gobierno Nacional oficializó la incorporación de las estaciones de servicio móviles y modulares al registro de bocas de expendio de combustibles, una medida que busca garantizar el abastecimiento energético en localidades donde las estaciones fijas dejaron de operar o se encuentran en condiciones precarias.

La iniciativa, que forma parte del proceso de desregulación y modernización del sector energético impulsado por el presidente Javier Milei, apunta a ofrecer una alternativa rápida, segura y de bajo costo para asegurar el suministro en regiones del interior que padecen problemas recurrentes de acceso.

Una solución para localidades aisladas o sin infraestructura operativa

Antes de la habilitación, numerosos pueblos del interior debían trasladarse decenas de kilómetros para comprar combustible. Para resolver esta situación, el Gobierno emitió el Decreto 46/2025, que autoriza las estaciones móviles y él autodespacho de combustible, un método ya utilizado en gran parte de Europa.

El objetivo es múltiple:

Restablecer el abastecimiento en zonas sin estaciones funcionales. Reducir costos logísticos para empresas y usuarios. Fomentar la competencia, permitiendo que nuevos operadores ingresen a mercados que antes se consideraban no rentables. Respaldar la actividad económica regional, especialmente en sectores como el agro, el transporte y la producción local. Normas estrictas de seguridad y auditorías obligatorias

Las unidades móviles deberán cumplir estándares internacionales, entre ellos:

NFPA 385 (manejo y transporte de líquidos inflamables). UL-2085 (tanques de combustible de protección reforzada).

Los requisitos incluyen:

Tanques de doble pared. Sistemas automáticos de corte y detección de fugas. Kits de control de derrames. Extintores certificados. Auditorías externas periódicas. Planes de contingencia y seguros vigentes.

Según Energía, este esquema coloca a la Argentina "en línea con los estándares globales de seguridad y control".

Un régimen de sanciones más severo

La regulación establece un régimen sancionatorio estricto. Las empresas que operen sin habilitación o incumplan los requisitos enfrentarán:

Multas equivalentes a hasta 160.000 litros de nafta súper. Inhabilitación inmediata de la unidad. Suspensión del permiso para operar en todo el país. Impacto en las economías regionales

Para provincias y municipios que perdieron estaciones por falta de rentabilidad o mantenimiento, las estaciones móviles representan un cambio estructural:

permiten restablecer el abastecimiento esencial reducen los costos de transporte agilizan la instalación de nuevos puntos de venta fortalecen la competitividad de las actividades productivas, especialmente en zonas rurales.

Voceros del sector energético señalan que esta modalidad es particularmente útil en regiones afectadas por quiebras de estaciones independientes, demoras en obras de infraestructura o problemas estacionales de demanda.

Desregulación y modernización como hoja de ruta

La habilitación de estaciones móviles forma parte del paquete de medidas con el que el Gobierno busca avanzar hacia un esquema energético más flexible, competitivo y alineado con tendencias internacionales, basado en:

mayor participación privada. menos burocracia. adopción de nuevas tecnologías. reducción de costos logísticos. mayor cobertura territorial.

Según fuentes oficiales, el objetivo es "asegurar un servicio más accesible, competitivo y eficiente para todos los argentinos".

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