SENADO

El Gobierno insiste con Ariel Lijo y el Senado busca el dictamen de García Mansilla

Luego de que la Corte Suprema, con aval del flamante juez de Javier Milei, rechazara la licencia de Ariel Lijo para integrar el máximo tribunal, el oficialismo descartó retirar el pliego del juez federal y apuesta a que lo apruebe el Senado. Solo así podrá asumir, ya que no piensa renunciar a su juzgado. Para ello, primero quieren firmar el pliego de Mansilla para rechazarlo

A pesar de que la Corte Suprema resolviera rechazar la licencia del juez federal Ariel Lijo, el Gobierno descarta retirar su pliego del Senado y apunta a que aparezcan los dos tercios para aprobarlo ante el máximo tribunal. Mientras, en la Cámara alta trabajan para pedir una sesión en pos de tratar a ambos candidatos: para eso, primero quieren dictaminar a Manuel García Mansilla, quien ya es miembro de la Corte.

La resolución del tribunal incluyó la firma del colega designado por decreto y Ricardo Lorenzetti fue el único que se abstuvo de adherir, principal impulsor de los candidatos de Javier Milei. Frente a este escenario, trascendió que Lijo piensa mantenerse firme en no renunciar al juzgado federal 4 de Comodoro Py: solo así podrían tomarle juramento, ya que la Corte alegó que no iban a proceder en ese sentido “mientras continúa desempeñándose como juez titular con acuerdo del Senado”.

La única forma de que el juez federal renuncie es si el Senado, que tarde o temprano deberá pronunciarse ya que tiene la potestad última de nombrar a los jueces, lo asegure ante a la Corte. En este caso, el dictamen favorable ya vio la luz del sol, pero en la Cámara alta se rehusaron a dar quórum para votarlo en extraordinarias. En la Casa Rosada repetían que los dos tercios (de los presentes) que necesitan para aprobarlo están escondidos bajo la alfombra y apostaban al Principio de Revelación, pero nunca hubo oportunidad puesto que ni los dialoguistas ni el peronismo quisieron dar quórum para exponerse.

Ante la negativa de retirar el pliego, el Gobierno decidió darle otra chance más al Senado. Como contó este medio, el nuevo plan de la oposición era rechazar a ambos candidatos designados por decreto, pero ahora que Lijo se mantiene en un impasse, vuelven a crecer las expectativas de que sea aprobado.

De conseguir los votos, la Corte le habría hecho un favor al haber pausado su nombramiento. Las designaciones en comisión tienen fecha de vencimiento -el 30 de noviembre, cuando termina el período legislativo-, en cambio la aprobación del Senado lo dejaría firme hasta su jubilación. En ese sentido, en los pasillos de la Cámara aseguraban que Lijo era el primer interesado en no avanzar por decreto y que, por eso, se estaba buscando sus propios votos.

 

Manuel José Garcia Mansilla jurando como nuevo miembro de la Corte.

El futuro de Mansilla, quien nunca reunió las firmas para el dictamen, ahora se interpone ante cualquier avance: según le confirmaron a BAE Negocios fuentes del Senado, la comisión de Acuerdos busca conseguir finalmente las firmas necesarias para así poder ir a sesión sin necesidad de emplazar la comisión. Sino, solamente podrían votar el pliego de Mansilla si consiguen dos tercios para hacerlo sobre tablas. Paradójicamente, el dictamen de Mansilla aseguraría su rechazo más que su aprobación.

La firma del senador Eduardo Vischi (UCR), quien se mostró cercano al flamante juez de la Corte cuando fue la apertura de sesiones ordinarias, no contaría para este caso puesto que cuando fue la audiencia del catedrático, en su lugar estaba el radical Maximiliano Abad, alfil cercano a Martín Lousteau. Dentro del espacio había un consenso generalizado a favor de Mansilla, pero su nombramiento por decreto tensionó la relación. A eso se suma que el peronismo se rehusó a aprobar ese pliego sin una negociación previa sobre las demás vacantes de la Justicia Federal y una ampliación de la Corte Suprema.

El plan, por lo pronto, es ir a sesión siempre y cuando primero tengan el dictamen de Mansilla. De rechazarlo, de todos modos en el Gobierno confían que la Corte mantendrá al juez hasta el 30 de noviembre.

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