El Gobierno lanzó una nueva estrategia de Inteligencia Nacional: los cambios en la SIDE
Tras designar al nuevo interventor, Milei pone el foco en Malvinas, ciberseguridad, terrorismo y crimen organizado
El Gobierno aprobó una nueva estrategia de Inteligencia Nacional a través de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que recientemente reemplazó a su interventor: se fue Sergio Neiffert e ingresa Cristian Auguarda. Ahora, el presidente Javier Milei firmó el decreto 864/2025 publicado este viernes en el Boletín Oficial y que transforma el esquema de la entidad más importante en materia de inteligencia en Argentina. Según el propio texto, es la primera definición formal de la política de inteligencia en más de 20 años.
El documento menciona expresamente los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA dos años después, "cuyos hechos aún no han sido del todo esclarecidos", así como la muerte del fiscal Alberto Nisman, que "constituyó un hecho de suma gravedad institucional".
La renovación de la política de inteligencia promovida por el Gobierno pone en foco sobre cinco temas que orientan todas las actividades del sistema. Es decir, cuáles son los pilares que la inteligencia debe proteger:
Asegurar la soberanía y la autoridad de la Nación. Proteger la integridad territorial y la legitimidad del Estado. Proteger la vida, los bienes y derechos de los habitantes. Asegurar la vigencia del sistema democrático, republicano y federal. Preservar los recursos estratégicos.Los lineamientos estratégicos de la Nación en materia de inteligencia
En el decreto firmado por Javier Milei, el Gobierno dispuso una lista de 10 lineamientos considerados como “estratégicos”, que abarcan diferentes áreas de interés para la inteligencia nacional y explican el “qué vigilar” dentro de esta nueva política. Definen las áreas de alto riesgo en las que se debe enfocar la SIDE:
Geopolítica y soberanía: monitorear la disputa de poder global, la presencia extranjera en el Atlántico Sur y el interés geopolítico en la Proyección Antártica Nacional. Información y ciberseguridad: combatir la superioridad de la información y el riesgo de influencia externa (desinformación, narrativas manipuladas). El Gobierno aclara que es vital contrarrestar las amenazas dentro y desde el ciberespacio, e incluye el espionaje, sabotaje y manipulación algorítmica. Amenazas específicas: priorizar el monitoreo de Terrorismo, con énfasis en redes transacionales y el precedente de atentados y el Crimen Organizado, como narcotráfico, trata, etc., dada su capacidad de penetración institucional. Recursos y Tecnología: vigilar los Recursos naturales estratégicos (litio, gas, agua dulce, biodiversidad) y enfocarse en el dominio de Ventajas estratégicas del dominio de tecnologías de frontera (Inteligencia Artificial, cuántica, biotecnología) para generar autonomía. Defensa del Sistema: la Contrainteligencia pasa a ser clave para detectar interferencias, espionaje y negar la cooptación de procesos estratégicos del Estado.