El Gobierno rechaza a Mauricio Macri como candidato violeta y exije su sometimiento a LLA para una alianza electoral
En Casa Rosada creen que Macri no mide bien en las encuestas y su cara en la boleta libertaria no los ayudaría. Los condicionamientos que le imponen al PRO para un eventual acuerdo electoral
En Casa Rosada no quieren a Mauricio Macri como candidato de nada y, motivados por la prevaleciente legitimidad violeta, fijan requerimientos inamovibles que deberán ser concedidos por el PRO si quieren sentarse a trabajar juntos en un armado de listas de cara a las elecciones legislativas 2025. El gesto de líder amarillo hacia una confluencia electoral con el oficialismo, tras el llamado del presidente Javier Milei a ir hacia un “acuerdo total”, fue recibido con buenos ojos por la cúpula libertaria, pero no se entusiasmaron con la idea de avanzar hacia una alianza electoral bajo las condiciones de Macri y, además de dilatar las definiciones hasta mayo, ratificaron como necesario un sometimiento total del PRO.
“Quiero que vayamos juntos y arrasemos al kirchnerismo en las próximas elecciones”, había dicho Milei en una entrevista con El Observador la semana pasada. “El Presidente siempre dijo que todos los que defiendan las ideas de la libertad tienen que estar todos juntos”, coincidieron sus allegados en Balcarce 50, pero rechazaron de cuajo una candidatura de Macri: según pudo saber BAE Negocios, la voluntad del Gobierno hacia un acercamiento con el PRO en realidad es una cuestión filosófica, mas no práctica: creen que Macri no tiene buena imagen y sería perjudicial tener su cara en una boleta. “No sería una buena elección”, analizaron cerca del jefe de Estado.
La idea la agitó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien abiertamente se opone a unirse a las Fuerzas del Cielo. Como contó este diario, en un acto por los 20 años del PRO en Villa Pueyrredón, el jueves pasado Jorge sugirió que su primo podría ser candidato por la Ciudad de Buenos Aires y destacó una frase del líder amarillo en un video que grabó para su militancia porteña: “Yo estaré donde ustedes me necesiten”. “Guarda que se viene un Mauricio candidato”, provocó Jorge.
Fue horas después de que Macri publicara el posteo en X en el que designó una mesa de trabajo en búsqueda de una unión electoral con La Liberad Avanza para “representar juntos las banderas del cambio, la libertad y las instituciones”. Pero si bien en Balcarce 50 valoran la voluntad “genuina” de Mauricio para acompañar las “ideas de Milei”, no lo consideran un personaje político influyente y, por su parte, resaltaron que la iniciativa de llegar a un acuerdo electoral no es solamente con el PRO. En ese sentido, descartaron que el jefe de Estado le vaya a responder a Macri: al tweet lo consideraron un acto más útil para ellos que para el Gobierno.
Querido Javier. Desde el PRO siempre vamos a estar del lado de los que trabajan para terminar con el populismo, la demagogia y la falta de transparencia. En definitiva, para que el kirchnerismo nunca más vuelva a gobernar el país o alguna de las 24 provincias argentinas. Es por…
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) January 9, 2025“La Libertad Avanza y el PRO no tienen el mismo precio”, valoraron del entorno presidencial, que se confía holgado para octubre, según las encuestas que siguen de cerca. Cerca de Milei leen que el coqueteo electoral del partido amarillo es consecuencia del riesgo que afrontan ellos, pero en el Gobierno se muestran desinteresados: “No hay fecha para el inicio del trabajo del equipo propuesto por Mauricio”; “No es momento para discutir candidaturas”; “Hay bastante tiempo hasta octubre”, fueron algunas de las frases que deslizaron los alfiles violetas en los pasillos de Casa Rosada durante el transcurso de la semana pasada. La fecha más precisa que dejaron trascender fue el mes de mayo, para cuando empieza a correr el reloj electoral.
Para llegar a ese puerto, las condiciones son claras: el color debe ser violeta. “Lo único que hay para discutir es sobre candidaturas, porque la agenda tiene que ser sí o sí la que proponemos nosotros. La agenda es nuestra, no se discute. El Gobierno somos nosotros", aseveraron en Casa Rosada. En esa línea, remarcaron que una alianza con cualquier otro partido tiene como requisito necesario que acepten la marca de La Libertad Avanza en todo su esplendor. “El PRO es un partido viejo gastado”, ninguneó otro allegado presidencial. El armador bonaerense, Sebastián Pareja, insistió sólo será posible ir hacia un acuerdo si el PRO se adapta a "la marca LLA".
La encargada de disciplinar el armado partidario es Karina Milei, que trabajará en conjunto con el asesor Eduardo “Lule” Menem para armar las listas. Sin embargo, en la ecuación entra también la tercera pata del “triángulo de hierro”, Santiago Caputo, que mantiene una buena relación con Cristian Ritondo, el diputado nacional que Macri autorizó como vocero para cocinar la eventual alianza. Se trata de uno de los colaboradores amarillos más valiosos para el Gobierno y ya anticipan una reunión con él en los próximos días, también en el marco de las sesiones extraordinarias que oficializarán este lunes por decreto.