El Gobierno reglamentó el RIGI y confía en la llegada de inversiones de largo plazo
El decreto 749 reglamenta los capítulos de la Ley de Bases con la que Milei espera impulsar ocho actividades económicas con beneficios fiscales
El Gobierno avanzó hoy con la reglamentación de los artículos de la ley de Bases correspondientes al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI), con el que se busca impulsar ocho actividades productivas de capital intensivo con la conformación de un marco jurídico que “brinde certidumbre y devuelva a la República Argentina competitividad”.
Así quedó expresado en el decreto 749/2024, publicado hoy en el Boletín Oficial, aunque para la aplicación efectiva del régimen deberán esperarse una serie de normas complementarias por parte del Ministerio de Economía, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el Banco Central “y demás secretarías y reparticiones en el ámbito de sus competencias”.
Esas reglamentaciones complementarias deberán darse a conocer en un plazo no mayor a los 30 días, se especificó en el artículo 2 de la norma.
Qué sectores comprende
La reglamentación abarca a los artículos 164 a 22 del Título VII de la Ley de Bases sancionada en junio de este año y comprende a los sectores de la forestoindustria, el turismo, la infraestructura, la minería, la tecnología, la siderurgia, la energía, el petróleo y el gas, por entender que presentan “ciertas actividades” que “cuentan con dificultades intrínsecas para su desarrollo”, según se sostuvo en los considerandos del decreto.
Los proyectos de inversión comprendidos en el RIGI deben ser de largo plazo, lo que ocurrirá si las inversiones tienen un cociente no mayor al 30% entre el valor de flujo neto de caja esperado (excluidas inversiones) durante los primeros tres años a partir del primer desembolso de capital y, por otro lado, el valor neto de las inversiones de capital planeadas durante ese mismo período.
Montos de inversión
Asimismo, deben involucrar una inversión mínima en activos computable igual o superior a US$ 200 millones, aunque el Poder Ejecutivo está facultado a incrementar ese monto hasta US$ 900 millones.
Si la inversión es de US$ 1.000 millones o más, puede ser calificada como de "Exportación Estratégica de Largo Plazo" y obtener beneficios e incentivos adicionales.
Impulso del Gobierno
El RIGI fue una de las primeras iniciativas impulsadas por el presidente Javier Milei y recientemente fue objeto de controversia con el gobernador, Axel Kicillof, en relación con la decisión de YPF de emplazar una planta de GNL en Río Negro, precisamente porque esta provincia había adherido al régimen, a diferencia de la de Buenos Aires.
Este jueves, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, defendió la implementación del RIGI ante inversores extranjeros en el marco del “Argentina Business Council”, donde participó junto al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y la canciller Diana Mondino.
En representación del ministro de Economía, Luis Caputo, Quirno señaló que el RIGI “contiene a las condiciones que queremos a futuro para toda la economía argentina”.
“El RIGI garantiza seguridad jurídica, acceso a divisas para el pago de dividendos, repatriación de utilidades, pago de financiamientos, acceso a exportaciones sin límites, entre otros beneficios”, aseguró.
Aspectos de la reglamentación
La reglamentación de la iniciativa se detalla en un anexo de 86 páginas que acompaña al decreto y entre sus principales aspectos crea el Registro de Vehículos de Proyecto Único (VPU), el Registro de Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo y el Registro de Proveedores del RIGI.
La norma dispone de una reducción al 25% del Impuesto a las Ganancias para los VPU, en tanto los quebrantos impositivos no absorbidos dentro de los primeros cinco años podrán ser transferidos.
También habrá una devolución de saldos a favor de IVA en un plazo no mayor a tres meses y se permitirá el cómputo del 100% del impuesto sobre Débitos y Créditos Bancarios como crédito en Ganancias.
Herramienta para atraer inversiones
Con la firma de Milei, Francos y Caputo, en el decreto se indicó que “el RIGI es una herramienta para atraer inversiones significativas para la economía nacional, que de lo contrario no se desarrollarían", además de señalar las dificultades que se pretenden superar con su implementación.
Al respecto, identificó "el capital cuantioso e intensivo y los largos tiempos de recuperación de lo invertido" y aseveró que "en el estado actual de situación del país y sin un adecuado marco de incentivo que brinde certidumbre y devuelva a la República Argentina competitividad como destino de inversión, las inversiones en cuestión verían seriamente afectadas sus posibilidades de ocurrencia".
Esas dificultades, indicó, se pueden mitigar con el "establecimiento de un régimen de fomento" cuyos incentivos "deben instrumentarse evitando el funcionamiento eficiente de los mercados, o introducir distorsiones e ineficiencias que perjudiquen la libre competencia y el bienestar económico general".