El IPC disparó la demanda de Letras CER y obligó a subir más la tasa
El Tesoro salió al mercado por primera vez y logró, con todo, una buena renovación de su vencimientos, que fue de 136%. Además de los instrumentos que ajustan por inflación y la suba de tasa, se destacó la dificultad para conseguir vencimientos poselectorales: el 91% tiene fecha para 2023
El dato de una nueva aceleración inflacionaria en enero tuvo impacto en la licitación del Tesoro. Por un lado, el Gobierno logró un buen nivel de rollover en la primera salida al mercado del mes, una semana después de que Juntos por el Cambio alertara acerca la deuda en pesos. Por otro, tres factores complicados: la Secretaría de Finanzas casi no logró estirar vencimientos para después de las elecciones, tuvo que subir el tipo de interés y ofrecer una megatasa de 117,7% y colocó mayormente instrumentos que ajustan por inflación. Con todo, el Tesoro obtuvo más de $401.680 millones, lo que significó un rollover del 136,4%, todavía por encima de lo necesario para cumplir con el FMI la meta de emisión monetaria.
Se proyectaba que, con la aceleración inflacionaria de enero como telón de fondo, las Lecer, instrumentos que ajustan por la dinámica de los precios y no permiten que el Tesoro vaya licuando su deuda, iban a ser las estrellas de la licitación. Algo de eso hubo y esos papeles captaron el 53% de lo adjudicado.
Pero, además, en las Ledes hubo otro fenómeno que resultaba esperable de cara a la aceleración del IPC que publicó el Indec en la tarde del martes, con un 6% históricamente alto en el inicio del 2023. En ese sentido, la suba de las tasas fue notable y llegó a una de 117,7%. El Gobierno está teniendo que ofrecer cada vez más para poder competirle al IPC, conservar el valor del ahorro de los inversores y que no haya una necesidad de emitir a mansalva, con una salida masiva a dólares paralelos, en un contexto en el que la oposición política enciende alarmas sobre la posibilidad de un nuevo "reperfilamiento".
Lo detalló el director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez: "No sorprendentemente el dato de inflación de ayer alimentó el apetito por la letra CER y que se llevó más de la mitad del valor efectivo colocado a una tasa de 5,24% TNA más CER. No venían siendo las más demandadas. En tanto, debió convalidar suba de la TEA pagada en la LEDE con vencimiento 31/5/2023. Hace 15 días había pagado 112,3% y hoy pagó 117,7%".
Otro detalle relevante sigue siendo el de los cortos plazos a los que está teniendo que colocar deuda el Tesoro. El comunicado reciente de Juntos por el Cambio hablando de una posible bomba de la deuda en pesos explica por qué hay una imposibilidad de lograr colocar instrumentos con vencimiento posterior a septiembre del 2023. Las elecciones son un muro infranqueable por el temor a un incumplimiento si la oposición gana en las urnas.
Si bien en enero la renovación de vencimientos fue del 144% y en la primera licitación de febrero del 136%, en ambos casos por encima del 130% que los privados marcan como necesario para no tener que exceder las metas del FMI a la hora de financiar al Gobierno con emisión monetaria, lo cierto es que pocos inversores aceptan ir por detrás de la fecha clave. Ahí se juega hoy el partido entre las fuerzas con chances electorales, en un difícil equilibrio que tiene a una potencial explosión de "la bomba" como consecuencia más grave. Una aversión a la deuda pública podría implicar una salida masiva a dólares, lo que podría hacer tambalear a la economía en las inmediaciones de las elecciones.
Desde Finanzas ayer resaltaron acerca de los vencimientos conseguidos en la licitación: "El 91% correspondió a instrumentos con vencimiento en 2023 mientras que, el 9% restante, tienen vencimiento en 2027".