El Pensamiento Flexible es una habilidad clave para generar cambios
Una de las competencias clave para enfrentar los cambios hoy en día es la flexibilidad de pensamiento. Estamos viviendo un cambio de paradigma en todo sentido, político, social, económico, cultural, que nos invita a repensarnos y adaptarnos a una nueva realidad tanto en el plano personal como profesional. De allí que una mente flexible permite gestionar la incertidumbre de forma más efectiva con menos costo emocional e impacto en la vida de las personas.
Vemos que la flexibilidad es necesaria y es una herramienta para ser ágiles e innovadores. Pero, si queremos ser flexibles ¿por qué cuesta tanto a veces?
Nos cuesta porque a nuestro cerebro naturalmente le cuesta flexibilizarse. ¿Qué hace nuestro cerebro frente al cambio? Se incomoda, frente al pedido que le hicimos de que hiciera algo para lo que no se siente hábil, se resiste.
La neurociencia estudia el comportamiento del cerebro y explica que pone resistencia y vive lo distinto como una amenaza. Por eso decimos que no se puede cambiar sin esfuerzo, tenemos que accionar, probar, experimentar, hacer algo distinto para entrenar nuestro modo de respuesta flexible.
La neuroplasticidad, es decir, la capacidad que tiene el cerebro para moldearse a través de la experiencia hace que podamos flexibilizarnos y salir de caminos conocidos creando nuevos rumbos de pensamiento y acciones.
¿Pero cómo podemos entrenar la flexibilidad ? ¿Es posible ? La respuesta es sí.
Comparto 3 pasos para entrenar el pensamiento flexible:
Aceptar: Aceptar no está relacionado con estar de acuerdo, sino con saber que algo es así o está ahí a pesar de que yo quiera que esté ahí o sea así. Ese es mi contexto. ¿Qué hago con la situación ? ¿Quién decido ser ? Querer: Frente a ese contexto o situación que acepto, busco que me puede estar beneficiando ¿Qué puede ser bueno de esto para mi? ¿Qué cambios puede traer? Siempre hay algo que podemos obtener como aprendizaje. Para poder hacer un cambio (flexibilizarme) es clave que quiera hacerlo, por eso es importante que pueda encontrar ese beneficio. Practicar: Sabés que lo que no se practica el cerebro tarda 7 días en olvidarlo?La flexibilidad se practica. Ponerme incómodo se practica. De esta forma, cada vez los cambios me van a poner menos incómodo y por el contrario de resistirlos voy a buscarlos y sobre todo generarlos. Cambiar mis creencias es mi desafío de hoy y para eso tengo que practicar el cambio. El camino hacia la flexibilidad comienza por conocer quienes somos, que nos motiva, que nos apasiona, comienza por ser conscientes y observadores de nuestro modelo mental. Descubrir que pensamientos y creencias necesitan ser flexibilizadas para alcanzar nuestro próximo nivel de evolución.