El campo liquidó en tiempo récord y vuelven las retenciones: cuál es la razón
En apenas tres días, el agro liquidó y agotó el beneficio de retenciones cero; desde ahora, las exportaciones vuelven a tributar
El alivio impositivo para el agro duró menos de lo previsto. El decreto 682/2025, que eliminaba temporalmente las retenciones a las exportaciones de granos, se agotó en apenas tres días. El Gobierno había dispuesto que, hasta el 31 de octubre o hasta alcanzar un tope de USD 7.000 millones, los productores podrían exportar soja, maíz, trigo y otros granos sin pagar derechos de exportación. La intención era que el campo liquidara rápidamente y se inyectaran dólares en un momento de fuerte presión sobre las reservas del Banco Central.
La respuesta fue inmediata. En tres jornadas, las ventas externas sumaron exactamente el monto fijado como techo y el beneficio caducó. Desde ahora, todas las operaciones vuelven a estar alcanzadas por las retenciones.
La política de Javier Milei había sido, en un comienzo, la reducción de los impuestos a la exportación, bajo la premisa de liberar al agro de cargas distorsivas. Sin embargo, la necesidad de dólares frescos y de ingresos fiscales llevó al Ejecutivo a reactivar el esquema impositivo.
Economistas remarcan que el cupo de USD 7.000 millones resultó demasiado bajo frente al volumen total pendiente de comercializar, estimado en más de USD 9.700 millones. En la práctica, la mayor parte de las futuras operaciones volverá a pagar el impuesto.
Washington, en el trasfondoEl giro de la Casa Rosada coincide con una intensa agenda internacional. Milei se reunió en Nueva York con Donald Trump y buscó apoyo financiero en la administración estadounidense. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que Washington está dispuesto a ofrecer un paquete de asistencia que incluye un swap de USD 20.000 millones y la compra de deuda argentina.
En ese mismo mensaje, Bessent remarcó que Estados Unidos trabaja con el Gobierno argentino para “poner fin a las exenciones fiscales para productores de materias primas”. El planteo se interpretó como un respaldo explícito a la vuelta de las retenciones.
El decreto cumplió con su meta inmediata: el ingreso acelerado de divisas. Sin embargo, dejó al agro frente a un retorno abrupto del impuesto y expuso la fragilidad de la estrategia económica, entre la urgencia fiscal, la presión cambiaria y la dependencia de apoyos externos.