ACTIVIDAD

El consumo se estancó en agosto, con empleo en alza y menor salario

El Indec publicó los datos de ventas de los supermercados que, aunque no es una medición definitiva del gasto de los hogares, permite ir adelantando dinámicas. Registró una leve contracción de 0,2% anual, en un mes en el que el empleo apunta a crecer 0,2% y el salario sufrió una nueva caída en torno a 2,2% real

El consumo mostró su primera caída leve en los datos del Indec: fue de apenas 0,2% interanual en agosto, en las ventas de los supermercados. El dato contrastó con la dinámica mucho más negativa que vienen registrando los salarios, compensados por la suba constante del empleo. Y fue de la mano con la sorpresiva mejora en la actividad económica, incluso en julio y agosto. Con todo, las ventas siguen recuperándose luego del efecto pandémico pero están en niveles históricamente bajos y 1,4% por debajo de agosto del 2019.

Los datos del mismo mes mostraron que el salario real medido por el Ripte sufrió una nueva contracción en agosto: con un incremento nominal de 4,5% y con una inflación mensual de 7%, la baja fue de 2,2% real. En cambio, el empleo, es decir la cantidad de salarios, siguió creciendo, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), del Ministerio de Trabajo: se proyectó una nueva suba de 0,2%.

Con todo, los datos de consumo de agosto no terminan de ser del todo negativos. Si bien las ventas de supermercados publicadas por el Indec fueron en caída, el resultado fiscal de septiembre había mostrado un incremento de 0,2% real en la recaudación de IVA neto de reintegros. Ese número es un indicador fundamental de lo ocurrido en agosto con las compras de los hogares y de la capacidad de pago de las empresas durante septiembre. Con una suba de 83,4% real y frente a una inflación anual de agosto de 83%, hubo mejora. El resultado fiscal de agosto, por su parte, había reflejado una suba real de 4,1% interanual en el IVA neto, a partir de un incremento nominal de 85,8% y un IPC interanual de 78,5%, según los datos oficiales del Indec.

Cabe destacar, en ese sentido, que la publicación del Indec deja entrever los primeros resultados parciales del gasto de los hogares en ese mes. Pero, en rigor, tal como ha afirmado el instituto estadístico en distintas ocasiones, no da cuenta del total de la cuenta consumo, como sí lo hacen los informes de PBI confeccionados por la Dirección de Cuentas Nacionales. Habrá que esperar a diciembre para conocer ciertos datos definitivos de lo que ocurrió con esa parte fundamental de la demanda agregada durante el tercer trimestre.

Lo que sí se fue conociendo en las últimas jornadas fue la dinámica del PBI, desde el lado de la oferta, a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), que publica también el Indec. En julio hubo crecimiento mensual desestacionalizado de 0,1% y en agosto otro de 0,4%. Aunque, por el pico inflacionario de julio-agosto, el grueso de los analistas esperaba una contracción, que sería indicador del freno en el consumo, al fin y al cabo la principal explicación de lo que ocurre con la producción, hubo mejoras. A la dinámica del IPC, que erosiona a los salarios, se le sumaban las restricciones importadoras y el ajuste fiscal que viene encarando Economía.

Frente a los datos sorpresivos, desde LCG explicaron el fenómeno: "Esto se debe en parte a un escenario altamente inflacionario y un tipo de cambio paralelo encarecido que estimula la demanda a raíz de una progresiva pérdida del poder adquisitivo. En otras palabras, ante la incertidumbre económica, inflación en ascenso y un costo mayor del ahorro, el consumo se anticipa y así la demanda traccionaría la actividad".

Esta nota habla de: