El déficit fiscal se disparó en junio y es oficial el incumplimiento con el FMI
Desde el Fondo admitieron a través de un comunicado que lo fiscal y las reservas son lo central en las negociaciones, que siguen en curso. El Gobierno prepara medidas que, más allá de su impacto sobre lo cambiario, buscarán apuntalar los ingresos tributarios. La sequía fue la explicación clave del fortísimo rojo primario acumulado de $1,8 billones
El dato ya es oficial: el déficit fiscal del primer semestre superó por mucho a la meta que planteaba el acuerdo con el FMI. Llegó a $1.880.694 millones y el objetivo planteado por el Fondo apuntaba a $1.181.800 millones. El ajuste del gasto en junio fue de 2,7% real interanual, en continuidad con lo que va del año, pero no alcanzó para cumplir lo comprometido en la cuarta revisión. El asunto es clave en las negociaciones que mantiene el equipo económico en Washington, con la presencia del secretario de Hacienda, Raúl Rigo. Ayer lo recordó el propio Fondo a través de un comunicado. Las medidas que se esperan para hoy, de hecho, tanto las referidas a las exportaciones del agro como las de los impuestos a las importaciones, apuntan en su totalidad a mejorar la recaudación del fisco.
El déficit primario de junio fue extraordinario: totalizó $611.743 millones y más que duplicó al del mes anterior. En el primer semestre el rojo llegó a $1,8 billones por una caída en los ingresos de 9% real, tomando en cuenta una suba de 89,1% nominal contra una inflación promedio de 107,9% interanual en el primer semestre. Esos números dejaron entrever el golpe que la sequía significó para los ingresos tributarios, vía retenciones. Los gastos primarios, en cambio, cayeron 6% real, tras una suba nominal de 95,5%. Y ahí se vio el nivel del ajuste motorizado, en el marco del acuerdo.
Ayer mismo, el FMI lanzó un comunicado, acerca de los avances de la negociación: “Nuestros equipos continúan trabajando constructivamente, en persona, con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre la quinta revisión del programa de Argentina respaldado por el Fondo. Las discusiones continúan enfocadas en las políticas para fortalecer las reservas y mejorar la sostenibilidad fiscal. Continuaremos comunicando sobre el progreso de estas discusiones”.
La cuestión va en línea con lo que ya se sabía que el Fondo estaba buscando y que se oficializó ayer a través de un documento titulado Reporte del Sector Externo: ahí se hizo expreso el planteo de una necesidad, para el caso argentino, de solucionar el atraso cambiario y de realizar un ajuste que permita llegar a un relativo equilibrio fiscal y a un moderación de la emisión monetaria para financiar el déficit.
Desde el Gobierno remarcaron que los equipos siguen trabajando para llegar a un acuerdo, ya con el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, sentado a la mesa. Rigo es el experto oficial en la cuestión fiscal y la búsqueda del Gobierno en esas conversaciones será minimizar lo más posible el impacto de un ajuste del gasto sobre la economía, en pleno año electoral. También destacaron que hubo una nueva reunión vía zoom entre Massa y la titular del Fondo, Kristalina Georgieva.
El dato fiscal que publicó Hacienda, terminó de completar el panorama fiscal del primer semestre, con una meta con el FMI que permitía un rojo primario de $1.181.800 millones y un déficit que en los hechos terminó en $1.880.694 millones.
La meta incumplida es, a priori, la más importante del acuerdo con el Fondo. De hecho, hasta acá todas las medidas que tomó el Gobierno para intentar mejorar el lado externo, pusieron la prioridad, más que en capturar la mayor cantidad de divisas posibles, en lograr obtener mayores ingresos para el fisco y eso aplicará también para las que se espera que anuncie en las próximas horas. Los principales datos admitidos desde el Ministerio de Economía apuntaban a que los anuncios referirán a una extensión del dólar diferencial para algunos sectores del agro. También se especulaba con una una potencial suba de los impuestos a las importaciones.