El desplome sin precedentesprevé duplicar el cierre de fábricas
La actividad industrial llegó en marzo a su punto más bajo de la serie histórica: cayó 17% respecto de los niveles de febrero, un número sin precedentes, y eso tras 22 meses de puras bajas. Así, los primeros once días de cuarentena, que según la UIA dejaron al sector funcionando al 25%, mostraron su primer impacto. Para abril, la expectativa es la de una continuidad en la contracción. En mayo, por un lado jugará a favor la lenta apertura de algunos rubros industriales. Dos complicaciones le ponen límite a un potencial freno en la caída: quién demandará productos si los comercios permanecen cerrados y cuántas fábricas lograrán sobrevivir al quiebre de la cadena de pagos.
Entre los industriales hay coincidencia: una enorme cantidad de empresas está en serios problemas para pagar sueldos en mayo. Según la UIA, en marzo solo el 12% no pudo cubrir los salarios y en abril ese número trepó al 44%. La ayuda estatal en forma de créditos al 24% y salario complementario, sostienen desde las fábricas, está teniendo serias dificultades para llegar a las más necesitadas.
Así lo explicó el presidente de la Asociación de Industriales de Buenos Aires (ADIBA), Silvio Zurzolo: "El 50% de nuestras empresas no va a poder pagar los sueldos en mayo. Hay dos problemas este mes, más allá de la apertura a nuevos sectores: por un lado, si la cadena comercial permanece cerrada, a quién se le van a vender los productos, vamos a producir para dejar los productos en un galpón; por el otro, muchas empresas se inscribieron en el salario complementario y no les dieron respuesta. No es que no cargaron el CBU. Eso viene después de que las aprueban y a muchas nunca les respondieron. Sabemos que este año muchas empresas van a desaparecer. En un año normal, se dan de baja 80.000 CUIT; este año serán el doble".
Coincidió el presidente de Industriales Pymes Argentinos, Daniel Rosato: "Apoyamos que se reabran sectores en mayo. Pero estamos hablando de que el 15% o hasta el 20% de las empresas no llega vivo. El financiamiento al 24% se movió, como muestran los números, pero solo para las empresas mejor calificadas, que son las que no lo necesitan. Y el salario complementario no está llegando al 50% de las empresas, porque la AFIP no lo autoriza. Al estar rota la cadena de pagos, cuando se abran sectores vamos a estar abriendo la canilla pero no va a haber agua".
El histórico dato de caída de 17% intermensual y 16,8% interanual en marzo fue publicado ayer por el Indec. En el mismo informe, la encuesta de expectativas de los industriales mostró que el 74% espera que la demanda interna siga empeorando y que el 63% proyecta más caída en las exportaciones.
El presidente de la Unión Industrial de Buenos Aires (UIPBA), Martín Rappallini, dijo a BAE Negocios: "La información que tenemos es que la apertura va a ser muy lenta. En el conurbano, que es donde está el foco de peligro de contagio y a la vez el 50% de la industria del país, la van a administrar los intendentes y están ralentizando el proceso. Una vez que reabra, algunos sectores van a seguir muy complicados. ¿Cuándo va a empezar la gente a comprar zapatillas, ropa, electrodomésticos y otros productos menos esenciales? Hoy el auto está dando vueltas en el aire y tenemos que esperar que pare para poder calcular el daño y cómo salir".
El desplome de marzo es histórico y se dio tras 22 meses de deterioro industrial (el último diciembre fue la excepción). El pésimo mes de la construcción generó un 40,7% interanual de caída en los minerales no metálicos, de 30% en la siderurgia, y junto con Vaca Muerta conspiró para una baja de 34,2% en los productos del metal. Maquinaria y equipo perdió 24,7%, vehículos automotores retrocedió 34,9% y prendas de vestir, cuero y calzado cayó 37,9%. Incluso alimentos y bebidas mostró un deterioro de 2%.