El día después en la Rosada: Francos y un gesto de cortesía hacia Kicillof
Tras la derrota en Buenos Aires, el jefe de Gabinete felicitó al gobernador y habló de autocrítica. “La macro crece, pero no llega al metro cuadrado de la gente”, admitió.
El lunes amaneció pesado en la Casa Rosada. La derrota en la provincia de Buenos Aires caló hondo en La Libertad Avanza, que quedó catorce puntos detrás de Fuerza Patria. Entre reuniones y llamados cruzados, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, eligió una salida singular: marcar presencia con un gesto puntual de cortesía hacia el gobernador Axel Kicillof.
No lo llamó directamente, pero se comunicó con Carlos Bianco, jefe de asesores bonaerense, para transmitirle sus felicitaciones por la victoria. El contraste con la ausencia de un llamado de Javier Milei fue inmediato. Kicillof lo había reclamado en su discurso de triunfo en La Plata, pero el Presidente se mantuvo en silencio. Francos se diferenció: “En mi caso, yo sí lo llamé a Bianco para felicitarlo por la victoria electoral”.
El resultado fue claro. Con el 47,28% de los votos, Fuerza Patria se impuso por un amplio margen sobre La Libertad Avanza, que cosechó apenas el 33,71%. En la Casa Rosada la palabra más repetida era “autocrítica”.
En diálogo con Radio Mitre, Francos lo reconoció con crudeza: “Es momento de hacer autocrítica y ver en qué fallamos, tanto en lo político como en saber por qué los resultados macroeconómicos no llegan a la gente”. Y redobló la idea con una metáfora cotidiana: “Podemos decir que la economía en lo macro está creciendo al 7% u 8%, pero eso no está llegando todavía al metro cuadrado de la gente y es importante que llegue, porque si no la gente mira con desconfianza estos logros”.
El ministro coordinador no se detuvo ahí. Admitió que el Gobierno transmitió una “sensación de soberbia” y que eso tampoco cayó bien entre los votantes. La frase que resumió su visión fue contundente: “Nadie sale limpio porque somos parte del mismo proyecto”.
El eje, ahora, está puesto en octubre. Francos fue claro: “La elección nacional es la que nos va a permitir tener los legisladores necesarios para poder avanzar con las reformas que necesitamos; de trabajo, tributaria”. Ratificó que el equilibrio fiscal seguirá siendo el norte, aunque con una advertencia: “El paso de la macro a la micro es muy importante”.
En los pasillos del poder también sobrevolaron rumores de cambios en el Gabinete. Francos los relativizó, pero admitió que en diciembre habrá movimientos inevitables por la salida de funcionarios electos al Congreso. “Eso lo tiene que resolver el Presidente”, se limitó a responder.
El día después de la elección bonaerense dejó heridas y diagnósticos. Pero también un detalle político cargado de significado: el único gesto de cortesía oficial hacia Kicillof salió del teléfono de Francos, no del de Milei.