El equipo económico prepara el viaje para cerrar el acuerdo con el FMI
El equipo del ministro de Economía, Sergio Massa, tiene todo listo para viajar en las próximas horas a Washington. Qué negocia y cuáles son las expectativas antes del receso de agosto
El ministro de Economía, Sergio Massa, ajustó en las últimas horas la negociación con el Fondo Monetario internacional con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita cancelar los pagos de este mes sin utilizar más reservas y recalibrar las metas del entendimiento.
Massa negocia un alivio para este año de los vencimientos con el FMI. El ministro-precandidato sigue desde su celular el minuto a minuto de las tratativas con los técnicos del organismo multilateral de crédito que llevan a cabo el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de Asesores de esa cartera, Leonardo Madcur. Luego de varios amagues, está todo listo para que viajen mañana a sellar un Staff Level Agreement que incluiría sólo una revisión anual a fin de año.
En dos semanas el FMI entra en receso invernal y nadie en el Palacio de Hacienda quiere llegar a las PASO sin ese acuerdo firmado. El último viernes el mercado cambiario se mostró ansioso por los resultados de la negociación y el dólar blue subió 10 pesos.
“La Argentina va a acordar con el Fondo, pero defendiendo la idea de país de desarrollo con inclusión. No vamos a ir a resignar nuestra capacidad soberana y tampoco vamos a ir a rendirnos al altar del ajuste fiscal. El rol del Estado es fundamental. Para dejarlo claro: estamos cerquita de dejar cerrado el 2023 pero lo hacemos sobre la base de defender una idea de país”, sentenció Massa el último jueves.
"Esto tiene que estallar"Ese día, Massa también reveló “una intimidad: un funcionario del Fondo me contó que hubo economistas de la oposición que en los últimos días se comunicaron y les decían ‘no les den nada’, ‘pidanle todo’, ‘exíjanles al máximo’, ‘esto tiene que estallar’”. “Qué poco patriotas son tus colegas de la oposición”, le habría comentado el mismo funcionario.
El ministro - candidato habló ese día con Rodrigo Valdés, el chileno que asumió en marzo último como director para América Latina del FMI. Los economistas de la oposición son tres: “gomita, tinturita y caspa”, como se los escuchó nombrar en los últimos días en el Gobierno. Se trataría del economista que trabaja en el equipo de campaña de Bullrich, Luciano Laspina, del ex ministro de Economía, Hernán Lacunza, y de Milei, respectivamente. Los dos primeros, del PRO, salieron a negar la acusación aunque no fueron mencionados públicamente por Massa.
Desembolsos, China y BricsEn tanto, en la semana hubo una versión de acercamiento en las tratativas del Gobierno con el FMI que incluye un desembolso inmediato en julio y otro en septiembre para afrontar vencimientos de deuda. De ambos sobraría una parte que llegaría a unos 3 mil millones de dólares y que se destinarían a las reservas con posibilidad de usarlos para intervenir en el mercado cambiario en caso de ser necesario. Una cuestión de máxima importancia para el equipo argentino teniendo en cuenta las tensiones que pueden generarse en tiempos electorales. Existió una segunda versión producto del hartazgo y del contexto geopolítico en el que Estados Unidos disputa con China quién emite la moneda de referencia global: pagar los vencimientos inmediatos con yuanes, disponibles a partir del swap con China que firmó Massa meses atrás.
El gigante asiático comparte el bloque de los BRICS con Brasil, Rusia, India y Sudáfrica. En agosto votarán si Argentina se convierte o no en miembro. Más importante aún, se sabrá si la presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB por sus siglas en inglés) de los BRICS, Dilma Rousseff -mujer de confianza del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva-, cumple la promesa que le hizo a Massa y al precandidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, Máximo Kirchner, el mes pasado en Shanghai: incorporar al país como socio y ser elegible para proyectos de inversión financiados por el capital bancario del organismo. El desenlace de esta promesa será clave para la segunda etapa de la campaña.
A la hora de los discursos, cuando se trata del FMI, en UP no hay problemas de fondo sino de forma. El presidente Alberto Fernández apuntó días atrás con el organismo multilateral de crédito que le prestó a la Argentina en 2018 el 27% de su stock, muy por encima de la cuota que le correspondía (el segundo mayor deudor es Egipto con el 12%, por ejemplo). Dijo que le “ordenó” al gobierno de Cambiemos -hoy Juntos por el Cambio- que conducía Mauricio Macri, que “suspenda la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner", algo que el ex presidente, según dijo Alberto, concedió. Para la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el endeudamiento por 45 mil millones de dólares es “el problema más grave que tiene la Argentina”. Massa lo caracterizó como “el cepo más grande que tiene la economía argentina”.
La sintonía de los socios mayoritarios del frente oficialista “versus” el FMI busca dejar atrás las diferencias que los dejaron al borde de la ruptura en febrero del 2022 cuando el Presidente firmó un nuevo acuerdo. Tanto Massa como Cristina consideran que es “inflacionario” y que deberá ser revisado de cero en diciembre por el gobierno electo. Fernández defiende que en ese momento fue la decisión correcta y aprobada por el Congreso para no llevar al país al default y agravar la situación. Es que más allá de la fórmula de “unidad” que consensuaron, las versiones encontradas sobre cómo fue el cierre de listas y los gestos en el acto de inauguración del Gasoducto del domingo pasado en Salliqueló, evidenciaron que los desacuerdos entre Cristina y Alberto no tienen vuelta atrás. La vice no lo mencionó en su discurso ni aplaudió cuando finalizó el de él.
Por lo pronto, Massa propone a futuro: “Juntar los dólares para pagarle al Fondo, sacarlo de la Argentina y legislar para que ningún otro Gobierno pueda tomar deuda con ese organismo si no tiene la aprobación de tres cuartos del Congreso”.