El glamour del Masters, con asombro y expectativa por Tiger
Las casas de apuestas ven a Woods favorito
Es el certamen de golf más espectacular del planeta, al que nunca le faltan condimentos. Los mejores jugadores del mundo lo nutren año a año de categoría y se juega en el mejor campo que hay en esta tierra. Pero si algo le faltaba a la 82 edición del Masters de Augusta que dará comienzo hoy es la certeza de que Tiger Woods, el hombre que le cambió la cara al golf moderno, retorna al mismo -lo ganó cuatro veces y no lo juega desde 2015- con un nivel excelente.
La presunción no forma parte de un globo de fantasía que responda a ningún tipo de promoción ni falsa expectativa.
El Tigre viene de dejar atrás sus dolencias físicas, punto uno. Punto dos, con más que interesantes antecedentes tras su segundo lugar en el Valspar y un sexto puesto en el Arnold Palmer Invitational. Punto tres, su semana en Augusta National arrancó con una ronda de práctica asombrosa, jugando con Phil Mickelson, Fred Couples y Thomas Pieters, ante una multitud.
Desde luego que nunca nadie puede aventurar qué sucederá en este juego y que los aspirantes a la chaqueta verde son muchos. Pero que las chances de ver en la pelea al californiano en el escenario en el cual jamás hay que descartarlo existen, no caben dudas, algo que también refrendan las casas de apuestas.
La semana arrancó con el patrón mostrado por Westgate Las Vegas Superbook, en el que el Tigre pagaría entre 10 o 12 dólares a 1 en caso de ganar el torneo.
Solo Rory McIlroy, Dustin Johnson, Jordan Spieth y Justin Thomas se ven al momento con proyección de pagas de 10 a 1 o menores.
Desmenuzando la lista de esos, los principales candidatos, el dato salta rápido: de todos ellos solo Tiger y Spieth son los que saben lo que es ganar el Masters (el texano lo logró en 2015 imponiéndose de punta a punta).
Justin Rose (14 a 1), y Phil Mickelson y Rickie Fowler acompañando en la lista a su compatiota Bubba Watson (16 a 1), le siguen a Woods en la paga que como contraste muestra al Ángel Cabrera lejos: sin tarjeta regular en el PGA Tour desde hace tres temporadas y a sus 48 años, el golfi sta de Villa Allende ganador en Augusta en 2009 pagaría 400 dólares a uno.
La historia del regreso de Tiger a Augusta comienza a escribirse. En sus manos y en su talento, estará la llave para ir por un triunfo que de darse atravesaría al deporte todo, sobrepasando los límites del golf.