PANORAMA

El gobierno de Javier Milei espera definiciones del FMI y enfrenta otra semana compleja

El Presidente vio sacudirse dos pilares de su gobierno: el control de la calle y el de la inflación. Mientras respalda a Patricia Bullrich y afronta los ecos de la represión. A la espera del FMI, se prepara para otra edición de la marcha por los jubilados.  

El gobierno de Javier Milei no se achica ante una semana de miércoles en la que se evidenció el malestar por la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones, la resistencia de los precios con una leve suba de la inflación en febrero y las muestras de tensión en el mercado financiero que presionan las reservas del Banco Central a la espera del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con fondos frescos.

En Casa Rosada aseguran que el accionar policial fue muestra de que “este gobierno va a hacer cumplir la ley y el orden público”. Las fuentes del entorno presidencial hacen esfuerzos por demostrar el control de la calle y marcaron a Grupo Crónica que “ni un paso atrás ante los violentos”, mientras se preparan para otro capítulo del mismo reclamo.

La decisión de mostrar firmeza, derivó en varios heridos en la marcha de los jubilados (según el gobierno, “la marcha de los barras bravas” por la presencia de hinchas de fútbol de diversos clubes), entre ellos el fotógrafo Pablo Grillo de 35 años, que pelea por su vida tras recibir un impacto de una cápsula de gas lacrimógeno en su cabeza.

En el gobierno entienden que la contención de la protesta social  no sólo no daña la imagen de La Libertad Avanza sino que la potencia por el “cambio cultural” en marcha y, en esa lectura, apuestan a que incluso sirva políticamente para marcar contrastes con la oposición no alineada con Milei y con el peronismo kirchnerista que buscan “desestabilizar” y “quieren pudrirla”.

Buenos y malos

Por eso Milei no dudó en darle un espaldarazo a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a cargo del operativo policial. Se mostraron juntos en una exposición agraria este viernes en la ciudad bonaerense de San Nicolás y la calificó como “la mejor de la historia” en ese cargo.

Ante los aplausos de empresarios y referentes del campo, Milei destacó que “los buenos son los de azul”, en referencia al color del uniforme que visten los efectivos policiales. Ese reconcomiendo había llegado ya de Bullrich, cuando fue bien clara más temprano en una conferencia de prensa cuando le preguntaron por Grillo: "No vamos a abrir un sumario contra ningún policía".

 

Con esa premisa, el gobierno ya se reorganiza para otro operativo en la siguiente  marcha de los jubilados que tendrá lugar la semana próxima, a la misma hora de cada miércoles, y cuyo nivel de masividad –en caso de que se sumen manifestantes de otros sectores organizados o espontáneos- intenta aplacar.

El gobierno no se achica pero no le hace ninguna gracia la necesidad de repartir firmeza tras jactarse en Washington ante autoridades del FMI sobre la capacidad de contener un malestar social y económico que tiene varios años de arrastre en el país; el cual, contra todos los pronósticos, tolera el “ajuste fiscal más grande la historia” desde diciembre 2023 sin este tipo de escenas críticas callejeras (hasta ahora) con protestas aisladas (algunas más multitudinarias que otras).

Esa paciencia siempre se tradujo para la Casa Rosada en un aval a la gestión libertaria. No se les escapa ahora, igualmente, en esos pasillos que los heridos y las detenciones en el Congreso ocurren en paralelo con la investigación local y externa por el escándalo de la criptomoneda $Libra que sobrevuela la figura de Milei.

 

Tal es así que ante el trágico temporal en Bahía Blanca, donde ya se confirmaron 18 muertos y hay decenas de desaparecidos, el presidente Milei dio el presente y recorrió durante cuatro horas algunas zonas afectadas en la mañana del jueves, seis días después de que se produjeran las inundaciones.

 

Desde el gabinete debieron explicar, además, si enviarán o no más presupuesto para reconstruir una de las ciudades portuarias más importantes del país. Las autoridades del lugar calculan unos 400 mil millones de pesos, la Nación envió 10 mil y dejó la puerta abierta a evaluar más fondos.

Es una posición diferente a la expresada por Milei durante su primer mes de gestión en 2023, cuando Bahía Blanca sufrió otro temporal que dejó 13 muertos, y se acercó también al lugar pero para transmitir confianza “en que ustedes van a lograr poder resolver esta situación de la mejor manera posible con los recursos existentes".

Dato clave: la carne

En tanto a media semana la protesta puso en jaque el control de la calle, la publicación del índice de precios del Indec en el mes de febrero sacudió un poco otro de los pilares del gobierno de Milei: el del control de la inflación.

La medición oficial arrojó una suba respecto a enero. Dio 2,4%, mientras al anterior fue de 2,2%. Los dos rubros con mayor aumento fueron de consumo básico para los trabajadores y los jubilados: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,7%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,2%).

Milei marcó al respecto un “dato clave” en su cuenta de la red social X: “Si limpiamos el efecto puntual de lo que ha pasado con la carne, la tasa de inflación hubiera sido del 1,8%. A su vez, marzo también tiene temas de estacionalidad, pero de mantenerse el rumbo económico, en abril/mayo se podría estar quebrando el 2%...VLLC!”.

Más que la inflación, el poder adquisitivo da señales de estar pulverizado. Se evidencia en informes como el de la CAME sobre cómo las ventas minoristas agudizaron la caída. En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes arrojó que los comercios registraron otra baja en el consumo del 2,9% en febrero con respecto a enero.

Convive con los últimos datos oficiales de Superintendencia de Riesgos del Trabajo que registró un retroceso de la actividad económica y el empleo registrado durante el 2024, con una pérdida neta de 13.216 empleadores o “unidades productivas” que emplean a uno o más trabajadores. Además, se redujeron 246 mil puestos de trabajadores formales.

Comienzan a verse las consecuencias, además, de la falta de una señal concreta del FMI sobre los tiempos en los que se concretará un nuevo préstamo del FMI y acuerdo de refinanciamiento por la deuda tomada en 2018 (ya refinanciada en 2022).

Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo -quien pasó a compartir con Bullirch el ser “el mejor de la historia” en su cargo, según el Presidente- confían en que será pronto y están habilitados por DNU.

Es la calma que intentan transmitirle al mercado financiero local mientras acumula incertidumbre. En ese marco, al cierre de esta semana el Banco Central debió realizar la venta más grande reservas en lo que va del año para contener la brecha cambiaria, o sea, el precio del dólar.

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