El impacto de la sequía continuó en mayo y el PBI siguió en baja
El agro volvió a arrastrar a otros sectores a la baja. En los primeros cinco meses de 2023, el balance se mantiene en rojo. Por la positiva: se observó una desaceleración en la caída
La actividad económica volvió a caer en mayo. Lo hizo a un ritmo mucho más leve que en abril, anotando una baja mensual de solo 0,1%, aunque comparado contra igual mes de 2022, la contracción fue de 5,5%. Se trató de la segunda baja consecutiva, tras el desplome de 1,8% en el mes previo. De esa forma, en dos meses se revirtió por completo la mejora del primer trimestre y en comparación con diciembre la economía ya opera 0,6% por debajo. El impacto de la sequía fue decisivo en ese deterioro: en mayo el agro registró una caída de 44% interanual. Por la escasa dinámica del consumo, las restricciones importadoras y el ajuste fiscal, hay consenso entre analistas acerca de la caída del PBI este año.
"No creemos que vaya a ser una caída monumental y sobre todo va a ser muy asimétrico con heterogeneidades entre rubros, pero lamentablemente se va a interrumpir el crecimiento de los dos años previos", remarcó Sergio Chouza, director de Sarandí, consultora que estimó una caída del 2% para el PBI del 2023. Un pronóstico parecido fue el de Martin Kalos, director de Epyca: "Seguimos previendo que en los próximos meses esa baja se acentúe y, por lo tanto, tengamos un año que en total va a dar caída del PBI". En el caso de LCG, se pronosticó una contracción de 2,7%. De manera similar, el último REM proyectó una caída del 3%.
Los datos de lo ocurrido en mayo surgieron del último Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), publicado por el Indec. De allí se desprendió que la actividad económica volvió a caer por segunda vez al hilo, tras un primer trimestre al alza. Como resultado, en los primeros cinco meses del año, el rojo acumulado fue de 0,6%, al comparar mayo con diciembre.
El economista de Anker, Martin Vauthier, explicó que conviven dos fenómenos que le ponen un piso a la actividad. Desde el lado de la demanda, "el aumento en la velocidad de circulación del dinero genera una demanda adicional para los bienes y servicios", mientras que desde el lado de la oferta, "la activación del swap con China le dio más aire también al gobierno para darle más fluidez a las importaciones y anestesiar el efecto que venían teniendo las restricciones sobre la actividad".
Al mirar los datos de mayo segmentados por rubros, siguen siendo notorios los estragos de la sequía sobre el campo. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura padeció una baja de 43,8% interanual. Por un amplio margen fue el sector más gravitante, con una incidencia sobre la economía del 5,78% en mayo. "Si no hubiera habido una sequía, con que la agricultura y ganadería se hubieran quedado igual que en mayo del 2022, no habría caída de la actividad económica ahora", ejemplificó Kalos.
De manera similar a lo que ocurrió en abril, esa caída del agro arrastró a otras ramas vinculadas a la actividad del campo. De hecho, la industria, que es proveedora, registró un relativo estancamiento y anotó una suba interanual de apenas 0,1%, bien por debajo del 1,6% de incremento que había observado en abril. Transporte, rubro también relacionado, bajó 2,7%.
Para lo que viene, desde LCG señalaron: "Para adelante será difícil esperar un flujo de importaciones similar al del primer trimestre, que el consumo traccione en la medida que los salarios y beneficios sociales pierden poder adquisitivo con la aceleración de la inflación, que se reanude la inversión ante la cercanía de las elecciones, y que el sector público pueda contribuir positivamente teniendo que lograr alguna convergencia en sus cuentas".
Desde ACM afirmaron: "Para el mes siguiente, podemos esperar una dinámica similar del sector agrícola, en caso de que continúe con resultados peores que los de 2018, es probable que se registre una caída trimestral cercana al 40% anual, lo que implicaría una caída en la estimación de la actividad y consecuentemente un segundo trimestre afectado gravemente por lo ocurrido en este sector. Por otro lado, hay que considerar el impacto indirecto en el resto de los servicios relacionados".
Por último, Chouza marcó distancia y consideró que en los próximos meses "se va a ir apagando el efecto de la sequía, ya más entrado el tercer trimestre del año, cuando ya se conozca el EMAE de julio y de agosto".