El lujo en disputa: Mayweather, deudas, juicios y negocios que no cerraron
El excampeón invicto del boxeo exhibe fortuna y real estate, pero registros oficiales y causas judiciales exponen hipotecas, ventas, embargos y operaciones fallidas
La escena resultó habitual para quienes siguen la vida de lujo que Floyd Mayweather exhibe en redes sociales. A bordo de un jet privado, el excampeón contaba fajos de billetes de USD 100 y desafiaba a sus críticos. “Sigan odiando. La gente solo habla de los ganadores. Yo soy un ganador”, decía en un video difundido en septiembre.
El personaje público de “Money Mayweather” se apoyó en una carrera deportiva impecable. Se retiró en 2017 con un récord profesional de 50-0 y más de USD 1.000 millones en ganancias, lo que lo ubicó como el décimo atleta mejor pago de la historia, según Sportico. Desde entonces, reforzó su imagen de magnate, rodeado de autos de lujo, relojes exclusivos, mansiones y vuelos privados.
La riqueza bajo la lupaEsa narrativa comenzó a mostrar fisuras. Una revisión de Business Insider sobre documentos públicos y entrevistas con exsocios y allegados reveló que, durante el último año, Mayweather tomó deuda contra su patrimonio, afrontó juicios y acumuló reclamos por pagos impagos.
En 2021 había asegurado que todo su patrimonio estaba libre de deudas. “Cada propiedad que tengo está paga. Mi jet está pago”, sostuvo entonces. Los registros posteriores describen un escenario distinto: hipotecas sobre viviendas, ventas de propiedades de alto perfil y, en diciembre, la venta de su jet Gulfstream, según consta en registros de la Administración Federal de Aviación (FAA).
El salto inmobiliario que no cuajóUna publicación compartida por Floyd Mayweather (@floydmayweather)
Desde el segundo semestre de 2024, Mayweather anunció su desembarco en el real estate comercial de Nueva York, a través de una nueva firma inmobiliaria. La ofensiva mediática incluyó un panel propio en una conferencia del sector, titulado “Real Estate Knockout: la estrategia de Floyd Mayweather”.
Varias de esas operaciones no se concretaron. En redes sociales, promovió una nota que informaba una inversión de USD 100 millones en torres residenciales de lujo en Manhattan junto a Go Partners. Personas con conocimiento del acuerdo indicaron que el aporte fue nominal, no hubo desembolsos posteriores y su participación inicial terminó absorbida por la firma socia. Ese portafolio luego se escindió en una empresa que cotiza en bolsa.
En febrero, Mayweather afirmó haber comprado edificios con alquileres regulados en el Alto Manhattan por USD 402 millones y sin socios. Pero no existen registros de una compra total o mayoritaria de esas propiedades.
Préstamos, garantías cruzadas y riesgosEn paralelo, el boxeador se apalancó para financiar nuevos emprendimientos. Tras un contacto inicial a comienzos de 2024 con el prestamista Don Hankey, durante el año siguiente tomó préstamos por un total de USD 54 millones, a una tasa cercana al 9%, “para financiar otros emprendimientos”, según su abogado.
Como garantía ofreció 14 viviendas, su club nocturno en Las Vegas y el avión, bajo un esquema de garantías cruzadas que expone varios activos en simultáneo ante un eventual incumplimiento, según especialistas.
Embargos, impuestos y reclamosMientras se apalancaba financieramente, se acumularon deudas. En febrero, un edificio comercial en Las Vegas que Mayweather compró por USD 3,6 millones en 2024 se vendió en subasta. Meses después, dos condominios suyos en Trump Las Vegas Residences quedaron incautados por impuestos inmobiliarios impagos y luego volvieron a su control tras un pago de USD 21.000. También surgieron gravámenes menores por servicios impagos.
En materia fiscal, Mayweather pagó USD 22,2 millones al IRS en 2017 por impuestos adeudados. En 2023 acordó otro pago por USD 5,5 millones, más USD 1,1 millones en penalidades, según un acuerdo presentado ante la justicia tributaria de EEUU.
El entorno y los conflictosTras su retiro, el núcleo histórico que lo rodeaba se desarmó. Se apartó profesionalmente de Al Haymon y de Leonard Ellerbe, CEO de Mayweather Promotions. Su tío y entrenador Roger Mayweather murió en 2020 y su padre, Floyd Sr., atraviesa problemas de salud.
En los últimos años ganó peso Jona Rechnitz, joyero y exinformante judicial, mencionado en múltiples demandas vinculadas a Mayweather, desde relojes de lujo hasta autos de alta gama y promociones de criptomonedas. Ambos negaron irregularidades.
La marca, los negocios y la exhibiciónMás allá del frente judicial, Mayweather diversificó ingresos con suplementos deportivos, agua premium, apuestas online, gimnasios y exhibiciones de boxeo. Algunas iniciativas prosperaron; otras se achicaron o cerraron. La cadena Mayweather Boxing and Fitness redujo su presencia y enfrenta demandas de franquiciados por presuntas promesas comerciales incumplidas, que la empresa negó.
Aun así, el boxeador continúa explotando su imagen de exceso y desafío. “No le temo a ningún hombre, solo a Dios”, escribió en Instagram, junto a emojis de dinero.
La figura pública de Floyd Mayweather sigue asociada al triunfo y la ostentación. Los registros oficiales y las causas judiciales, en cambio, muestran un entramado más complejo, marcado por deudas, litigios y anuncios que no siempre se tradujeron en negocios concretos.