Opinión

El "rulo" de las multinacionales para eludir el pago de impuestos

Las normas sobre precios de transferencia persiguen las planificaciones fiscales agresivas que realizan las empresas multinacionales tratando de reubicar los beneficios en aquellas jurisdicciones que poseen baja o nula tributación. Ejemplos de esto pueden brindarlo compañías como Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft

A partir de la globalización iniciada en el siglo pasado, las maniobras de planificación fiscal se tornaron cada vez más sofisticadas. Es común observar, en las compañías multinacionales, entramados de sociedades ubicadas en países de baja tributación que obtienen ingresos del holding originados en regalías, intereses, dividendos, intermediación, etcétera. De esa manera derivan los ingresos de las sociedades del grupo a países con menor costo tributario.

Para atenuar o contrarrestar esas pérdidas de ingresos, los fiscos de cada país emitieron normas sobre precios de transferencia. Las normas sobre precios de transferencia se aplican a los contribuyentes que realizan operaciones con partes relacionadas y disponen que el beneficio (base para el pago de impuestos) se calcule conforme al principio de plena competencia; es decir, partiendo del supuesto de que el precio y las demás condiciones de las operaciones son los mismos que los que cabría esperar si las operaciones se realizaran entre partes no vinculadas.

Las normas sobre precios de transferencia persiguen las planificaciones fiscales agresivas que realizan las empresas multinacionales tratando de reubicar los beneficios en aquellas jurisdicciones que poseen baja o nula tributación. Ejemplos de esto pueden brindarlo compañías como Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft, que muchas veces son acusadas de pagar proporcionalmente menos impuestos que las firmas que operan solamente de manera local.

Las normas de precios de transferencia se complementan con el plan de acción BEPS (base erosion and profit shifting), también emitido por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y cuya traducción al español significaría algo así como "erosión de la base fiscal y traslado de beneficios". El término BEPS se refiere a las estrategias de planificación fiscal utilizadas que, si bien respetan los precios de transferencia, aprovechan las discrepancias e inconsistencias existentes entre los sistemas fiscales nacionales cambiando artificialmente los beneficios a lugares de escasa o nula tributación, en donde la firma apenas realiza actividad económica.

Con fecha 20 de enero de 2022, la OCDE publicó las nuevas pautas de precios de transferencia. En la nueva edición de 2022 realizó tres incorporaciones y revisiones significativas a las pautas para empresas las multinacionales y las administraciones tributarias, que reflejan varias mejoras desarrolladas en los años recientes. La última modificación tenía fecha de 2017.

Los tres cambios que introduce la OCDE

Abordan la orientación sobre los aspectos de precios de transferencia de las transacciones financieras, el método de división de ganancias transaccionales y aquellos intangibles de difícil valoración.

Las nuevas directrices de precios de transferencia de la OCDE, emitidas por primera vez en 1995, consolidan su orientación sobre el principio de plena competencia, que data de 1979. Esta guía está destinada a ayudar tanto a las empresas multinacionales como a las administraciones tributarias a evaluar los nuevos problemas de precios de transferencia que surgieron luego de la pandemia debido al incremento de las actividades en la economía digital. Las directrices analizan e ilustran varios métodos para satisfacer el principio de plena competencia y pretenden regir la resolución de los métodos de fijación de precios de transferencia entre los países miembros de la OCDE.

El mayor cambio en la edición de 2022 es el nuevo Capítulo X sobre los aspectos de precios de transferencia de las transacciones financieras. En este nuevo capítulo se ilustran con ejemplos y se aclaran los tratamientos que deben aplicarse sobre las tasas de interés libres de riesgo y ajustadas al riesgo.

El segundo cambio incorporado en las actualizaciones tiene como objetivo aclarar cuándo el método de división de ganancias transaccionales es el sistema más apropiado para aplicar. También reemplaza el Anexo II del Capítulo II con ejemplos para ejemplificar la guía sobre el método de división de las ganancias transaccionales.

Por último, el tercer cambio que sugiere OCDE se centra en cómo valuar los intangibles y sus impactos en los resultados fiscales. Estas modificaciones tienen como objetivo ayudar a las administraciones tributarias a definir el tratamiento de intangibles bajo la Acción 8 de BEPS.

La última actualización de la OCDE sobre precios de transferencia se realizó en 2017 e incluía cambios sustanciales relacionados con los planes de acción de erosión de la base imponible y transferencia de beneficios. En esta nueva edición se incorporan aclaraciones de los aspectos que, en los últimos años, evolucionaron por el mero paso del tiempo y por los efectos de la pandemia que potenciaron la economía digital.

Las empresas, los profesionales y la AFIP disponen de nuevas directrices internacionales que fomentan un sistema tributario mas justo, equitativo y transparente para todos los sectores. Comienza entonces el debate para plasmar esas directrices en nuestras normas internas.

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