Las apps de delivery captan a jóvenes que pretenden flexibilidad laboral
En el caso de Glovo, los "glovers", que son quienes retiran y llevan los pedidos, trabajan de forma independiente, deciden cuándo hacerlo, la cantidad de horas y qué pedidos aceptan.
Estas características atraen mucho a estudiantes, que necesitan de jornadas laborales flexibles, o a quienes buscan ingresos adicionales, explicó Matías Gath, gerente general de Glovo en el país.
Los bolsos amarillos y las bicicletas de los mensajeros de la aplicación de envíos a domicilio, que llegó a Argentina este año, se han multiplicado en las calles de Buenos Aires. La empresa espera alcanzar los 400.000 usuarios activos a fines de 2018 desde los 300.000 actuales. Los "glovers" pasaron de 1.500 hace dos meses a los actuales 2.000, y siguen en alza.
"Vemos mucho potencial en el país por varios factores. Entre otros, que es una economía que tiene mucha necesidad de pedir o llevar cosas y es una ciudad logísticamente compleja", dijo Gath, ejecutivo de la empresa que en el país compite contra una decena de jugadores, entre los que se destacan Rappi y Pedidos Ya.