El uso de las maquinarias industriales, en su punto más alto de los últimos 6 años
Matías Kulfas destacó que la inversión hizo crecer la capacidad un 1,5%
El nivel de utilización de las instalaciones fabriles trepó al 64,4%, lo que implicó una mejora de 6 puntos respecto del año previo, pero también significó un récord en la comparación con todos los diciembres desde el inicio de la serie histórica, en 2016.
El consumo aportó lo suyo para que el sector recuperara posiciones. También la construcción, el agro, la industria automotriz y el sector petrolero fueron buenos demandantes de productos, lo que redundó en la vuelta a encender maquinarias y a contratar personal. Para el 2022 las expectativas son algo más moderadas, pero de todos modos se espera que haya un crecimiento.
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, "deflactó" y destacó que la actividad industrial creció más que el uso de instalaciones (es decir, la suba de la producción superó el efecto de reencendido de máquinas), lo que muestra, a priori, que hay una mayor capacidad fábril: "La utilización de la capacidad instalada creció 14,2% interanual en todo 2021. La producción lo hizo un 15,8%. Eso da como resultado implícito que la capacidad instalada industrial se amplió un 1,5%. Esta expansión de nuestra capacidad productiva es consistente con la fuerte recuperación de la inversión productiva, que en 2021 fue más un 13% superior a 2019".
La comparación pertinente a hacer es con respecto a meses iguales de años anteriores, ya que opera cierta estacionalidad. Por caso, siempre, desde que hay serie, se registró una caída entre noviembre y diciembre.
Teniendo eso en cuenta, diciembre fue pico histórico para ese momento del año en términos de uso de instalaciones y también lo fue en cuanto a la cantidad de bienes producidos. Por el lado del empleo, no llegó tan lejos y solo fue el mejor diciembre desde 2018. Cabe destacar que la suba en el uso de instalaciones se vio en todos los rubros del sector industrial.
Principalmente, fue clave el consumo interno en la tracción productiva sobre el sector automotor, que llegó a un uso de maquinarias de 49,8%, lo que significó una mejora de 8,8 puntos en relación con el año anterior. Aunque las exportaciones sumaron mucho, las ventas a los concesionarios locales crecieron un 5,6% interanual, según informó Adefa.
La tracción de la propia industria, sumada a la de la construcción, a la del agro y a la del sector petrolero, que creció 15,1% en la refinación, también aportaron mucho. Por eso se registraron mejoras en la siderurgia, en los propios productos químicos, en la metalmecánica y en el caucho y en el plástico, que llegó a 51,5%.
Para el 2022 se espera un nuevo año de crecimiento para la industria, pero los números serán más moderados y queda la cuestión cambiaria como una potencial generadora de problemas. Las consultoras prevén una suba de la actividad fabril de entre 3% y 5% en el año. Las proyecciones para el consumo interno también son positivas, pero sin grandes números, ya que la inflación con un piso en 50% suele ser un indicador negativo en ese sentido.