En el primer año de Milei, todos perdieron ingreso, pero más los salarios
El atraso cambiario logró moderar la caída para los trabajadores hacia el cierre del año, pero en el total del 2024 hubo transferencia desde el salario hacia la ganancia empresaria
El 2024, con una baja del PBI del 1,7% fue un año en el que todos perdieron ingreso, tanto los trabajadores, como las empresas y los cuentapropistas, que crecieron fuerte en tamaño de la mano de un mercado laboral más precarizado. Sin embargo, la fuerte transferencia de ingresos de la primera mitad del año permitió que finalmente los empresarios cerraran el 2024 habiendo perdido menos que los trabajadores. El último trimestre dejó una particularidad, en línea con las lecturas de “populismo de derecha”: aunque todos siguieron perdiendo, los trabajadores la pasaron mejor que los empresarios, de la mano del atraso cambiario, aunque la nueva devaluación del 10,1% jugará en contra.
El Indec publicó este martes el informe Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra, correspondiente al cuarto trimestre del 2024, que permitió además completar la información de la distribución entre capital y trabajo a lo largo del primer año del presidente Javier Milei. Los datos fueron claves para observar algo del sesgo distributivo del programa económico, que al principio impactó de lleno en un fuerte empobrecimiento de los trabajadores, aunque luego de la mano de las bondades del atraso cambiario les permitió a los asalariados amortiguar un poco mejor el deterioro.
De hecho, en el cuarto trimestre la Remuneración al trabajo asalariado, que da cuenta de la masa salarial, creció un 151,3% interanual respecto al mismo periodo del 2023. Tomando un IPC promedio interanual del 154,3% para ese mismo trimestre, según el propio Indec, significó una baja en términos reales del 1,2% real. Mucho mejor desempeño que la contracción del 6,9% real que sufrieron las empresas en ese mismo periodo, tras una suba nominal de solo el 136,5% en el Excedente de explotación bruto, tal como menciona el Indec a la masa de ganancia empresaria. Los cuentapropistas lograron un incremento del 0,5%, por una mejora del 155,6% nominal, aunque más en base a que ese fue el único sector de la economía en el que se sumaron puestos de trabajo que en una mejora de sus ingresos per cápita. El propio Indec mostró una suba del 4,1% en los puestos no asalariados, de la mano de la precarización laboral.
Lejos del comunismo, ese desempeño del cuarto trimestre solo sirvió para moderar una transferencia relativa de ingresos, más allá de que el ingreso cayó para todos por la baja del PBI, desde los trabajadores al sector empresario. De hecho, la masa salarial creció un 190,6% nominal a lo largo de la totalidad del 2024, lo que implicó una baja real del 9,1% en el total de los ingresos que tuvieron los trabajadores durante el año, dada una inflación promedio anual del 219,9%. Para la ganancia empresaria la baja fue un poco menos grave: del 7,3% real, dada una mejora nominal del 196,6%. Los cuentapropistas también perdieron, pero menos, con una baja real del 2,1%.
El director de Planificación Productiva de Fundar, Daniel Schteingart explicó: “No me sorprende que haya subido más la remuneración del trabajo asalariado que el excedente bruto de explotación comparando cuarto trimestre contra cuarto trimestre, porque en ese momento ya había un tipo de cambio real bastante más parecido al del mismo período del 2023, lo cual supone que la ganancia de la devaluación de diciembre del 2023, que suele subir el excedente bruto de explotación, ya se había licuado. A lo largo del 2024 se fueron achicando los márgenes empresariales, producto de la apreciación del tipo de cambio y la normalización de la importación, que achica los márgenes sobre todo en los transables. Si se toma el promedio anual, ya es distinto, porque en la primera parte del año a los empresarios les fue mejor que a los trabajadores”.
Y agregó: “La participación de los asalariados en el ingreso pasó del 44,9% al 45,2%. Tomando todo 2024 pasó del 45,5% al 44,1%. Esto se explica porque a principios de año los salarios cayeron más que el PBI, pero hacia finales de año ocurrió lo contrario, producto de la desinflación y recuperación salarial”.
El 2025 arrancó con caída del empleo
El empleo, tal como mostró la Secretaría de Trabajo a partir del SIPA, arrancó el 2025 en caída: los puestos de trabajo en el sector privado registrado interrumpieron su incipiente rebote y anotaron una caída del 0,1% que hizo perder lo recuperado.
El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA - Autónoma Luis Campos afirmó: "Muy feos los datos de ocupación registrada de enero (SIPA). Volvieron a caer los asalariados del sector privado. Sumando públicos y casas particulares desde noviembre de 2023 perdieron su puesto 194.479 trabajadores. En enero se perdieron casi 9 mil puestos de trabajo en el sector privado registrado (124 mil menos desde noviembre de 2023). En un mes se borró la suba de los anteriores tres. El sector público tuvo un leve incremento y casas particulares sigue en caída libre. El sector privado había hecho piso en julio. Desde entonces entramos en una meseta. Si la actividad económica se recuperó en forma de V, el empleo registrado claramente viene teniendo la forma de una L".