CONGRESO

Entre desconfianzas, el Senado retoma el debate por la Ley Ómnibus y el paquete fiscal

Este lunes asistirán decenas de expositores al plenario de comisiones, mientras el oficialismo negocia cambios con la oposición. Sin embargo, en la Casa Rosada trabajan para que se ratifique los textos originales.  

El oficialismo negocia cambios con la oposición en el Senado para luego desandar ese camino en Diputados. El ministro del Interior, Guillermo Francos, tiene la difícil tarea de convencer a los que todavía dudan sobre qué postura adoptar en la votación en general, en el debate del proyecto de la Ley Ómnibus y el paquete fiscal. A eso se dedicó en las últimas 72 horas el funcionario más dialoguista de los libertarios, mantuvo conversaciones con radicales y partidos provinciales. A Karina Milei, en su doble rol de secretaria general de la Presidencia y custodia del gobierno de su hermano Javier Miei, le tocó fijar la estrategia que La Libertad Avanza y PRO desplegarán para forzar la aprobación del texto original.

Todos los opositores saben qué se negocia de un lado y del otro del Salón de Pasos Perdidos. Ni los que celebran por adelantado las promesas de Francos de rever los proyectos desconocen que el Ejecutivo nacional se prepara para resistir en la Cámara baja, ni a los diputados oficialistas y aliados se les pasa por alto que introducir modificaciones en el Senado pone en riesgo los planes de Milei.

La desconfianza es tal que el ministro del Interior se reunió con el senador y titular de la UCR, Martín Lousteau, uno de los opositores que más disconformes se mostró durante el tratamiento en el plenario de comisiones con los artículos referidos al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) -al que considera "excesivamente generoso"- y el blanqueo. Quiso escuchar de primera mano los cuestionamientos. En la Casa Rosada, temen que el economista rechace en general ambas iniciativas, si no se hacen los cambios que propone, a pesar de que los diputados que les responden votaron a favor de los proyectos.

A diferencia del Gobierno, que puso todos sus esfuerzos en Diputados y descuidó las negociaciones en la cámara que preside la vicepresidenta, Victoria Villarruel; los opositores empezaron a trabajar juntos de manera anticipada. Varios diputados de la UCR y de Hacemos Coalición Federal, que acompañaron las iniciativas, le sugirieron a los senadores -incluso antes de la media sanción- un listado de cambios para proponerles a los libertarios. También les dieron su palabra de que votarían la versión que manden desde el Senado

Advertida de los movimientos de la oposición, Karina Milei se quiso asegurar que los legisladores de PRO, con más experiencia que los propios, se pusieran al frente de la disputa que se librará en Diputados. De ahí, que recibiera al jefe del bloque, Cristian Ritondo, dos días seguidos. En el segundo encuentro, se sumaron los ex larretistas Silvia Lospennato, que tuvo un papel central en la recolección de voluntades y el mismo día de la votación, y Martín Maquieyra; los bullrichistas Damián Arabia y Silvana Giudici, además de Hernán Lombardi.    

El objetivo de la hermana del presidente, así como del titular de la Cámara baja, Martín Menem, es que los legisladores de PRO aprovechen los vínculos que todavía mantienen con sus ex compañeros de espacio de Juntos por el Cambio para insistir con los textos originales. 

Si el Senado aprueba los proyectos por mayoría simple, Diputados sólo necesitará esa misma proporción de votos para revalidar las iniciativas que ya aprobó. Si es por dos tercios, tendrá que conseguir una mayoría de esas características.

En Unión por la Patria consideran que la única manera de evitar riesgos a futuro es rechazar de cuajo en el Senado las propuestas del oficialismo. El interbloque que conduce José Mayans cuenta con 33 integrantes, que prometen votar todos de igual forma. Necesitan cuatro opositores más que quieran ser parte de la cruzada. A Lousteau es uno de los que tientan, pero no es el único. También están expectantes por lo que decida la neuquina Lucila Crexell y los dos santacruceños que responden al gobernador Claudio Vidal.

Guadalupe Taglafierri, de PRO, también tuvo una participación importante en el debate en comisiones, con fuertes críticas, sin embargo en el peronismo no creen que se vaya a desmarcar de la postura que adoptará su bloque. De Eduardo Espínola y Edgardo Kueider, de Unidad Federal, tampoco esperan demasiado, aún cuando ambos deslizaron que no están dispuestos a votar a libro cerrado. 

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