Escapadas: cinco trenes turísticos que enamoran con sus paisajes
Selva, montañas, sierras, ríos, lagos, lagunas, mar y ciudades. Cualquier paisaje que uno desee apreciar puede hacerlo desde una locomotora y hoy presentamos cinco opciones que les permitirán vivir esa experiencia
A lo largo del país existen varios trenes turísticos que invitan a hacer escapadas de relajo por algunos de los destinos clásicos de la Argentina, repletas de hermosos paisajes que los viajeros podrán descubrir a través de las diferentes rutas ferroviarias durante el próximo fin de semana largo o en vacaciones.
Son 7 kilómetros a bordo del tren "más austral" del mundo, un antiguo ferrocarril impulsado por una locomotora a vapor y que era utilizado en sus inicios para transportar materiales para construir la cárcel de Ushuaia. }
Los (ahora) elegantes vagones enfilan hacia el Parque Nacional de Tierra del Fuego atravesando el Cordón del Toro, el puente Quemado sobre el río Pipo –siempre presente a un costado durante todo el recorrido- y se detiene en la estación Cascada La Macarena, donde se puede contemplar la reconstrucción de un asentamiento yámana, los pobladores originarios de estas tierras.
El paisaje fueguino se abre en las ventanillas del tren, el cementerio de árboles y el bosque fueguino, que cambia de color según la estación.
El tren funciona los 365 días del año, con diferentes horarios según la temporada.
Un trencito muy particular con 77 años de vida que mantiene su locomotora a vapor y pequeños vagones con salamandras, y que recorre un mix patagónico por excelencia: la estepa y la zona cordillerana.
El Viejo Expreso Patagónico –su nombre oficial- ofrece dos recorridos que duran unas tres horas y media cada uno: desde Esquel hasta la aldea mapuche Nahuelpan y entre El Maitén y Desvío Thomae. En la estación Esquel hay, además, una muestra permanente sobre la historia de La Trochita, cuyo nombre se debe al particular ancho de trocha (de apenas 75 cm).
El tren funciona todo el año y cada estación ofrece un paisaje único. Martes, viernes y sábado en temporada baja; de lunes a sábados en temporada alta. Hay bonificaciones para residentes nacionales y en especial para residentes de Esquel y Travelin.
3. Tren de las Sierras
El Tren de las Sierras atraviesa una zona de extraordinarios paisajes, como es el Valle de Punilla, y aunque actualmente la mayor parte de sus pasajeros son turistas, en sus comienzos el ramal sirvió fundamentalmente como medio de transporte de cargas y pasajeros entre la ciudad de Córdoba y Cruz del Eje y luego fue incorporado al Ferrocarril General Belgrano como su ramal A1.
Se calcula que el total del recorrido se realiza en aproximadamente dos horas y media. Rara vez el servicio sufre demoras. Durante el trayecto, el pasajero disfrutará las más hermosas vistas de las sierras cordobesas pasando por el dique San Roque y el nuevo puente en arco bautizado como José Manuel de la Sota. Para averiguar por los pasajes, haga click acá.
Este tren es el más moderno de Argentina con diferencia y las visitas se dan al casino, etc. Cuenta con un punto de llegada de la estación Delta y tiene una asiduidad de un tren cada 20 minutos hasta las 23 horas.
En este caso el pasaje se puede pagar con tarjeta SUBE, como cualquier otra línea de ferrocarril.
Es uno de los atractivos más requeridos del Parque Nacional Iguazú, donde residen las maravillosas cataratas. Recorre unos 4840 metros, a una velocidad que va de los 18 a los 20 kilómetros por hora. Ya la entrada al parque incluye los tickets para abordar el tren.
Este trencito impulsado por una silenciosa locomotora a gas cuenta con vagones abiertos que permiten que el paisaje entre no sólo por la vista, sino por los oídos y los aromas de la selva misionera.
El recorrido se inicia en el ingreso del parque (Estación Central). En la primera parada, la Estación Cataratas, todos los pasajeros deben descender y tomar alguno de los senderos o circuitos que invitan a conocer los saltos de agua desde distintos niveles: el paseo inferior, el superior o bien volver a tomar el tren con destino a la famosa Garganta del Diablo. Finalmente, concluye su trayecto frente al río Iguazú Superior, desde donde se puede acceder a uno de los miradores más bellos de las cataratas.