Euforia en La Plata y vigilia en Recoleta: el mapa del festejo tras las elecciones
El kicillofismo celebró en la capital bonaerense y la militancia K se concentró en la casa de Cristina Kirchner, mientras crecía la tensión interna en el peronismo.
El kicillofismo celebraba anoche en La Plata lo que definió como una “paliza electoral”, con un tono de triunfo que buscó marcar territorio dentro del peronismo. En paralelo, la militancia kirchnerista se congregó frente a la residencia de Cristina Kirchner en Recoleta, donde se sumaban banderas, cánticos y un clima de vigilia.
¿Viste Milei?...Banalizar y vandalizar el “Nunca Más”, que representa el período más negro y trágico de la historia argentina, no es gratis.Reírte de la muerte y el dolor de tus oponentes, tampoco.Pero señalar con el dedo y estigmatizar a los discapacitados, mientras tu…
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) September 8, 2025“Del resultado electoral surge un liderazgo legitimado. Axel ganó la reelección y ahora este resultado”, señalaron altas fuentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en diálogo con la agencia Noticias Argentinas. El mismo sector destacó que la decisión de adelantar los comicios bonaerenses respecto de las legislativas nacionales fue un acierto: “Con más del 63% de participación, está dando arriba del promedio de las elecciones legislativas provinciales adelantadas de 2025, que estuvo en 58%. Estuvo bien adelantar”.
El sindicalista Hugo Yasky, referente del MDF, admitió que está “muy impactado por el alto nivel de participación y por la avalancha de votos de Fuerza Patria”. Ese resultado consolida a Axel Kicillof como el gran ganador de la jornada y lo proyecta como principal aspirante presidencial del peronismo para 2027.
En la vereda opuesta, Máximo Kirchner permanecía desde las 17 en la vivienda de su madre, monitoreando junto a ella el desarrollo de la elección. Cerca de las 20 se sumó el senador de Unión por la Patria, Oscar Parrilli, quien tiene autorización judicial para visitar a la ex presidenta. También se esperaba la llegada de la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, candidata por la Tercera Sección Electoral.
Las calles del barrio se fueron poblando de militantes kirchneristas que celebraban con bombos y consignas. Sin embargo, en el entorno de Cristina y Máximo Kirchner la consigna era cautela: reconocían que la lectura política de los resultados fortalece a Kicillof como polo alternativo de poder dentro del peronismo, un movimiento que tensiona hacia el futuro inmediato la convivencia entre ambas corrientes.