FMI: ¿cómo seguimos tras el acuerdo de la re, re, re, renegociación?
Por Guillermo Moreno
Oportunamente, en una columna publicada el 17 de marzo se historiaron trabajos anteriores realizados este medio sobre la controvertida relación entre el Fondo Monetario Internacional y los tres últimos gobiernos que gestionaron nuestro paísw. Así fue que en "Demasiado tarde para lágrimas" (BAE Negocios, 19/06/2018) señalábamos que la administración Cambiemos comenzaba a orientar, bajo la tutela del organismo internacional, un crédito Stand-by bajo una política económica "neoliberal".
Sin embargo, se destacaba que la factibilidad de aquel intento quedaría severamente amenazada por sus implicancias en términos de viabilidad "económica y social" y por la distancia (abismal) existente entre los desequilibrios macroeconómicos (fiscal y externo) que constituían el punto de partida hacia la "convergencia" esperada.
Posteriormente (y dados los desaguisados producidos por el presidente del Banco Central de la República Argentina y actual ministro de Economía) fue necesaria una adenda (la primera "re") para incrementar el monto de los recursos, ya que los iniciales se habían "dilapidado". Como era evidente el colapso del convenio de marras, y la debacle electoral de la alianza gobernante (que llevaría al Frente de Todos al gobierno), el mercado y los actores tanto políticos como económicos relevantes descontaban que una rápida negociación (explicitando el "origen de los fondos" para ser aplicados en la cancelación de la deuda) permitiría iniciar el tránsito hacia la única opción: reconvertir el antiguo Stand-by en un nuevo (la "re re") acuerdo de facilidades extendidas (1) .
En ese convencimiento, en "Muerto..., viva..." (BAE Negocios, 29/09/2019) se afirmó que "el nuevo convenio definirá el futuro: mayor oprobio u horas de buenaventura". El resultado es conocido.
Por último, en "FMI: al final llegó el final" (BAE Negocios, 27/02/2022) se dejó constancia que la formulación técnica de enero de 2022 (la "re re re") sería impracticable, ya que explicitaba un modelo de país injusto tanto en el corto como en el mediano y en el largo plazo.
Como habrá sido de "injusto" que resultó "justo" que el gobierno de aquel entonces (con su nueva denominación: Unión por la Patria) perdiera las elecciones y se hiciera cargo un "cisne negro": la Libertad Avanza (LLA). Luego, sin ninguna razonabilidad, la actual administración nacional, a partir de sus decisiones y reconociéndole que heredó una supercrisis (2), introdujo la economía en una pavorosa depresión, agravando lo recibido. Una prueba de ello es que tuvo que recurrir al FMI en busca de los dólares que no supo generar bajo su administración (3). Y es en este marco que se inicia la cuarta "re".
Finalmente "parió"En ese marco, el Ministerio de Economía anunció que el nuevo acuerdo de facilidades extendidas contiene:
n un préstamo total por DEG (4) 15.266 millones, que al tipo de cambio vigente equivalen a USD20.663 millones
n un desembolso inicial de USD12. 398 millones.
El resto de los fondos se entregará una vez cumplidas las metas del "entendimiento". Entre ellas, la más destacada para el corriente año, es la acumulación de reservas netas, que debe concretarse en los trimestres sucesivos hasta finalizar el 2025.Cabe resaltar que para su cómputo no se toman en cuenta ni el remanente del "swap" (5) (USD13.000 millones) con China ni los montos correspondientes a este ultimo préstamo del FMI. Esto implica que las reservas netas deberían, prácticamente, dejar de ser negativas para finales de junio y alcanzar unos USD 4.800 millones positivos en diciembre.
Para conseguirlos, el organismo internacional de crédito recurrió a sus clásicas recomendaciones:
n revaluación de las monedas del resto del mundo (frente a la doméstica)
n una tasa de interés real positiva, en el mercado local, relevante.
Asimismo, y en consonancia con el estilo desplegado desde que comenzó la gestión, el Ministerio de Economía le adosó su "marca de origen"...
"La timba"Pero, claro está, no podrá eludir lo referido al ajuste. Es bueno precisar al respecto que la definición misma de acuerdo de facilidades extendidas implica que se trata de un programa aplicable a países que presentan inconsistencias estructurales en su balanza de pagos.
Las diferencias con un Stand-by son muchas y se corresponden con la gravedad de la situación (en un todo de acuerdo a lo que expresa el documento suscripto) y, en consecuencia, los tiempos y los condicionantes impuestos (y aceptados) son mayores.
Los resultados de este tipo de compromisos son siempre "recesivos", pues la necesidad de ordenar el sector externo conlleva el imperativo de que se generen los recursos necesarios para el "repago", que era de imposible cumplimiento en la situación en que se encuentra actualmente la economía. Y la caída del consumo para la obtención de los saldos exportables que capten "divisas" pasa a ser otro componente central.
El nuevo tipo de cambio impactará sobre los precios y la política de reposición se hará más compleja. La tasa de inflación continuará acelerándose, partiendo de un nivel elevado como el que se verificó en marzo, por lo cual sufrirán los ingresos de los asalariados tanto formales como informales y los compromisos legales con la clase pasiva pondrán en aprieto las finanzas públicas, junto con la política de ajuste dispuesta en lo que respecta a la energía y a las tarifas públicas.
En estos esquemas, la recesión resultante (y buscada) funciona como contenedora del no traslado a precios de las subas que necesariamente habilita la devaluación, entonces, el "Ejercito de Industrial de Reserva" (6) sostendrá la baja del poder adquisitivo de los trabajadores en general. Concomitantemente con ello, la relevante tasa de interés positiva podría habilitar nuevamente el carry trade (7), al estilo de los primeros dos años del gobierno de Cambiemos, cuyo fracaso habilitó la intervención del FMI como prestamista de última instancia. Al ser los mismos personajes, con idénticas políticas, el fracaso está garantizado. Solo resta organizar la transición, dentro de la ley y el orden, para evitar una hipercrisis (8).
¡Que la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo permita bendecir a nuestro pueblo y a su vez lo cobije bajo su manto protector!
Lic. Guillermo MorenoLic. Pablo ChallúLic. Walter Romero
Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch
1- El Acuerdo de Facilidades Extendidas AFE (EFF en inglés) fue creado (según la propia Entidad Financiera) para ayudar a los países que experimenten graves problemas de Balanza de Pagos.2- Se define como Supercrisis, a la situación generada por la Administración "Cambiemos", a partir de la convergencia de dos desajustes macroeconómicos: el fiscal, parecido al que provocara el colapso del gobierno de R. Alfonsín, y el externo, similar al de F. de la Rúa.3-Todos los dólares conseguidos de aparente “libre disponibilidad” son la medida de su fracaso como Gobierno, ya que exceden lo que correspondía a la amortización del capital de los créditos solicitados por las anteriores Administraciones.4- Derechos Especiales de Giro (DEG) es la denominación de la “moneda” que el FMI está facultado a emitir.5- Swap: es una herramienta que utilizan algunos bancos centrales a los efectos de incrementar sus reservas sin costo (mientras se mantenga inactivo) pues, técnicamente, no es un préstamo sino un canje.6- Así denomina Karl Marx a la proporción de trabajadores, hábiles para efectuar un trabajo determinado, que se encuentran desempleados.7- El "Carry Trade" es una estrategia financiera por la que un inversor vende determinada cantidad de una moneda, adquiere activos expresados en otra distinta, capta la ganancia (en un tiempo definido), y luego recompra la divisa original. La diferencia entre el lucro obtenido, expresado en pecunia doméstica, y su devaluación en ese período, determina el resultado de la operación.8- Se define como Hipercrisis al estadio anómico posterior a la Supercrisis, provocado por la agravante ausencia de legítimos emergentes políticos que funjan como garantes de la restitución del orden.