Fileteado, arte porteño que fascina a locales y extranjeros
Concursos, exposiciones y talleres en los que participan turistas internacionales se suman a una camada creciente de fileteadores para confirmar la vigencia de este estilo patrimonial
Líneas espiraladas, colores brillantes, flores, banderas, firuletes y leyendas creativas: el fileteado es un arte porteño que embellece los rincones de la ciudad y nos llena de orgullo. A pesar de su larga tradición, mantiene una fuerte vitalidad y despierta el interés tanto de locales como de estranjeros que se acercan a realizar cursos. Nuevas modalidades de enseñanza amplían el público que busca dominar esta técnica y las fileteadoras mujeres ganan terreno.
En este momento de tanto dinamismo para la disciplina, coincidieron un concurso de Filete Porteño organizado por el Ministerio de Cultura de la ciudad y una exposición imperdible en el Buenos Aires Museo (BAM), ideal para quienes quieran conocer un poco más sobre la evolución de este emblema local. Esta muestra lleva por nombre "Del carro al cuadro. La historia del fileteado porteño". Presenta el patrimonio histórico de fileteado que conserva Buenos Aires Museo, una destacada colección de más de cien piezas con firmas de fileteadores referentes como León Untroib, Carlos Carboni, Andrés Vogliotti, Enrique y Alfredo Brunetti, Luis Zorz, Enrique y Martiniano Arce, entre otros
Al respecto, Paula Carrella a cargo de la curaduría de la exhibición en el BAM (ubicado en Defensa 187) señala: "Cada coyuntura histórica diversificó los soportes, los materiales y las herramientas, a la vez que posibilitó la apertura de nuevos espacios de visibilidad, enseñanza, circulación y consumo". Y agrega: "En la actualidad, el fileteado es realizado por artistas de todos los géneros, siendo muy importante la incorporación de las mujeres, primero en el aprendizaje en talleres abiertos y luego en ejercicio profesional. Estos cambios de la enseñanza de la técnica (antes se aprendía en las fábricas de carrocerías y los talleres mecánicos, donde se desempeñaron mayoritariamente artistas varones en grupos reducidos) implicaron una mayor democratización del conocimiento de la misma y su difusión".
El fileteado nació en la ciudad hacia fines del siglo XIX como un sencillo ornamento para embellecer carros que transportaban alimentos y con el tiempo se transformó en un arte pictórico. En 2006, fue declarado Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña y en diciembre de 2015, la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Se calcula que actualmente hay entre 250 y 300 fileteadores.
"Es un número importante para ser un arte que estuvo por desaparecer. Es un momento de ebulición del fileteado, un despertar, un tiempo de alta visualización", destaca Juan Manuel Amieva, Investigador de la Dirección General de Patrimonio Histórico, Museos y Casco Histórico, especialista en el tema.
Según puntualiza, se trata de un momento particular porque proliferaron las capacitaciones que se hacen tanto por las redes como en espacios presenciales. "Hay talleres para turistas, algunos de un día, y se hacen con una concurrencia asombrosa", comenta. Entre los locales que asisten a estos cursos algunos los eligen como hobby, otros porque quieren dominar la técnica. Va gente de todas las edad, niños incluso, y de varias profesiones, por ejemplo diseñadores gráficos o letristas. "Es muy lindo ver como una pintura plana empieza a cobrar volumen a partir del brillo y de la sombra", cuenta con entusiasmo Amieva.
El historiador fue uno de los jurados del reciente Concurso que se realizó en la ciudad, junto a los maestros fileteadores José espinoza y Adrián Clara, entre otros evaluadores. Fueron elegidos diez ganadores: César Antonio Chávez, Paula Di Pietro, Silvia Dotta, Elvio Ricardo Gervasi, Matías Gabriel Kavunowsky, Christian Martin Loidí, Diego Martín Prenollio, Gustavo Daniel Rodriguez, Ariel Fernando Rossjanski y Aixa Macarena Villalba. Las obras serán utilizadas para intervenir los autobuses turísticos que recorren la ciudad y se sumarán al acervo patrimonial del BAM. La iniciativa se lanzó en el marco del aniversario de la segunda fundación de la ciudad. Se busca con esto preservar y promover la tradición del filete y darle un nuevo espacio en el contexto contemporáneo celebrando el arte y la cultura porteña.
"El filete es una tradición en la que grandes maestros comparten su técnica con alumnos y se va pasando de generación en generación. Es importante que no se pierda este vínculo. Cada vez hay más interesados en filete y creemos que es una práctica muy viva en la ciudad de Buenos Aires , los jóvenes se están introduciendo cada vez más en este arte", explicó Helena Ferronato, Gerente Operativo de Museos.
La avanzada de las mujeresLa presencia de mujeres en este oficio fue creciendo. La muestra del BAM da cuenta de eso y parte del recorrido se destina a conocer a estas artistas. Junto a la presencia de nuevos soportes y el cambio en la formación son algunas de las tendencias fuertes.
"Hoy, esta práctica cuenta con grandes referentes femeninos y se extiende hacia los más diversos soportes como superficies murales y publicitarias, objetos de consumo regional, indumentaria, afiches, pintura corporal y vidrieras comerciales. Argentina cuenta con destacadas artistas fileteadoras que aportan un nuevo impulso y una aproximación renovadora a esta práctica artística local e identitaria de la cultura porteña", señala Carrella.
Las trece artistas fileteadoras que presenta la exhibición expresan algunas de estas búsquedas y voces propias. Ellas son Silvia Dotta, Cecilia Calvet, Paula Di Pietro, Aixa Macarena Villalba, Teresita Mendoza, Mara Demo, Estela Sambataro, Romina Estefania Storino, Patricia Alejandra Berman, Elina Moncada, Paula Martina Capalbo, Diana Neumeyer y Cynthia Laura Bravo. "Hay muchas mujeres más y el número sigue creciendo", dice la curadora y comparte palabras de Cecilia Calvet, fileteadora argentina y presidenta de la Asociación de fileteadores: "Las mujeres llegamos después y lo que aportamos son ciertos cambios en el discurso y en el mensaje. Desde que las mujeres pintamos también empezamos a hacer propios discursos que reivindican nuestras luchas."
Para conocer un poco más sobre este arte, además de la exposición, en la web de Turismo de la ciudad de Buenos Aires figura una "ruta del fileteado" con puntos sugeridos para visitar como el Bar La Poesía, el Museo Carlos Gardel, la Avenida Boedo y la Asociación de Fileteadores, un buen lugar al que recurrir para indagar sobre esta forma tan particular y tan porteña de dibujar maravillas.